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martes, 29 de agosto de 2023

Nuevo avance. Teoría FLAC

¡Cómo me gusta inventar siglas, jajaj! 

Creo que las cuatro categorías escogidas son Formas, Lugares, Agentes y Comportamientos. Luego ya he dispuesto de los 8 comportamientos semióticos básicos a partir de los cuales deben emerger todos los comportamientos mediante un álgebra que ya puedo "dibujar" con cierta estabilidad. Aún no me convence mucho el mapa de Karnaugh para tres variables donde sitúo los 8 comportamientos en un pseudocerebro: Actuable, Perceptible, Ubicable. La transformación de un verbo APU a otro APU se basa en alterar solo una de las tres variables-interfaz, y así se mantiene la continuidad y, por tanto, una cierta hipótesis de densidad que puede ser fundamental para que haya ductibilidad. Es decir, para que el hardware no sea al final un "sistema digital".

Así que diré que, por el momento, me van cuadrando las cosas. Y asocio a cada sigla de FLAC con la correspondiente coordenada del espacio-tiempo, que es la razón por la cual existe el cerebro en los animales.

Lo primero de todo fueron las formas, las palabras, los signos, y ahí ubicamos la x, donde reconoceremos la distinción entre el concepto y su análogo, la diestra y la siniestra. En su máxima simplificación observamos los lugares, aquí abajo es donde estamos y allí arriba en el horizonte; usamos la variable y. Quién somos está en la z, y el que tenemos en frente es el elemento más simple que se distingue. El momento en el que vemos algo es su comportamiento si siempre es presente en ese agente, pero también es posible, circunstancialmente, encontrar un comportamiento pasado en oposición.

Cualquiera que lea esas palabras probablemente se ría, no parece serio. No parece ingeniería. Sin embargo es el resultado de otras tablas mucho más complejas que estuve desarrollando, y que necesitaban ser simplificadas para poder defenderlas en condiciones. El asunto es que a partir de este lenguaje es factible crear las preposiciones, los verbos, adjetivos..., toda la estructura minimalista descrita por Chomsky. Ahora bien, esta estructura que en potencia será equivalente tiene un detalle: puede justificarse a partir de la evolución de las especies y ayudar a entender el papel de la consciencia de los animales. Además de que estas álgebras que están por difundirse ayudarán a conectar problemas que aparentemente no encajan con teoría de grupos con ciertas "realidades".

Vamos, si con mis álgebras soy capaz de definir un número con n-gramas, entonces sé que voy por buen camino porque hasta ahora no he visto a ningún transformer capaz de entender lo que es un número.

Por otro lado, sé que estas teorías se me antojan demasiado grandes y complejas - mi modelo tendré que simplificarlo aún más para que empiece a ser funcional para competiciones más convencionales. Y es que la clave de la tecnología punta en informática en estos momentos está en encontrar las competiciones más simples y conectarlas para que un transformer sea capaz de crear subjuegos, simularlos, etc..., y así conformar un marco ético que permita configurar una consciencia, que no es sino el resumen de todo un historial gráfico de los estados por los que ha pasado el agente.

Y aún se vienen detalles.

martes, 16 de agosto de 2022

Teoría de las Obviedades.

Posiblemente ésta se convierta en la teoría más controvertida dentro de las que he escrito, no sé. Es muy difícil saber qué debe entenderse por controvertido cuando, en principio, todo encaja - salvo con lo que te dijeron en las instituciones académicas, o lo que leías en los libros de referencia.

Sin ir más lejos, me doy cuenta de que era muy común plantear el problema del marriage stable y sus derivados como si fuera un problema NP; cada vez que había que resolver algo por el estilo se planteaba como si fuera el problema match-3D. Los profesores solían ser muy tremendistas con los algoritmos, la complejidad de los mismos..., cuando lo que se lee en los libros no son algoritmos de tanta calidad, se pueden cuestionar - mejorar. Empero, incluso fácilmente. Sin ir más lejos, el problema de marriage stable es el de colocar las torres en un tablero, lo hacen los primerizos de programación; y se perfecciona con el conocimiento del método simplex, que también tiene conocidas implementaciones. Es decir, se suele crear un velo de misterio ante problemas que se parecen a problemas más complejos para así hacer callar a los alumnos. O para hacerse los interesantes...

El tema de lo que es una obviedad es un problema que supera con creces cualquier capacidad de discernimiento: lo primero que hay que hacer es determinar si las obviedades son objetivas o subjetivas, si son conceptos de ciencias o de letras. Y ojo con lo dicho, ¿cómo es posible que no sea una obviedad lo que es una obviedad? Parece un juego de palabras, cuando no - es un tema serio ¿Cómo puede nadie aseverar que algo es obvio si cuando le preguntemos por la definición, o los límites de su idea, de lo que es lo obvio no es capaz de responder con obviedades? Pues bien, dicho esto creo que queda claro que la obviedad es como la consciencia, se trata de una impresión subjetiva que nos ofrece una contemplación que nos parece objetiva.

Dicho esto, y dejando claro que incluso el tema de la consciencia bien podría abordarse de manera mucho más sencilla que el tema de las obviedades ya que, en cierta manera, uno de los usos que se le da a la palabra consciencia coincide en su acepción con los usos que obtendría la idea de obviedad: como cuando uno dice, "soy consciente de que te duele", que equivale a decir "obviamente te duele" ¿Por qué eres consciente de que le duele? O también, ¿a santo de qué te parece tan obvio? La respuesta es la misma, sea cual sea.

La filosofía de la ciencia nos dice que tenemos dos maneras de inferir nuevo conocimiento: la deducción y la inducción. Que es como decir que el conocimiento puede ser descubierto dentro del mundo de las ideas o dentro del mundo material. Ya el propio Kant en la crítica a la razón práctica se planteó el carácter dual que tiene las matemáticas porque si, de por sí, consideraba que las matemáticas se descubren luego manifiesta que también hay una parte de las matemáticas que son resultado de un análisis. En cualquier caso, el carácter creativo o participativo siempre ha sido un problema: eso que algunos llaman abducción no parece que explique el principio de complementariedad que se da en la física con la mecánica cuántica, ni tampoco me parece que sobrepase al falsacionismo de Popper, como expliqué en otra entrada.

La razón por la cual hay un enquistamiento a la hora de entender cómo evoluciona la ciencia es porque, a mi juicio, se plantea de manera incorrecta: inferencia de conocimiento parecería algo necesariamente objetivo, por lo que la parte correspondiente a la participación del científico se queda sin explicar. Esto es, si el científico decide calcular la cantidad de movimiento entonces estropeará la información relativa a la posición, y si decide calcular la posición entonces estropeará la información de la cantidad de movimiento. La información que no estropee define el único modelo que afectará a resultados y los protocolos seguidos valiéndose del principio de exclusión de Paulí para generar la mágica propagación más allá de la percepción del científico, para crear el enmarañamiento que necesita justificación inteligible.

Y es que continuamente tenemos siempre el mismo problema: parecería que los hechos deben presentarse de manera inteligible para darles validez.

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Acabo de atender a una señora, me había pedido unos auriculares para iphone - yo estaba seguro de que no tenía y..., entonces me dijo algo así como "míralo bien", ante lo cual me sentí como ofendido "¡sabré yo si tengo o no esa clase de auriculares!" Y entonces, mirando detrás de unos en concreto, donde debería de colocarlos de tener ese tipo, los encuentro: me había obcecado sin motivo en pensar que no me quedaban ¡Y menuda rabia tener que reconocer que la insistencia de esa señora fue lo que motivó el que mirara con más atención! Y es que lo que era obvio para mí funcionó mal, esa señora fue consciente de algo en mi lenguaje - pero no completamente - y entonces me demandó que lo comprobara con mayor ímpetu. Y le funcionó, si no, me habría quedado sin venta.

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La determinación de qué es obvio no es un resultado matemático, porque dependerá del sistema axiomático, o lenguaje formal, que se haya escogido. Es decir, la obviedad es un cálculo sencillo dentro de un sistema de información, pero que depende de dicha notación. Eso quiere decir que lo que le es obvio a un león no tiene porqué serlo a una gacela, que lo que es obvio a un francés no tiene porqué ser obvio a un inglés, incluso que lo que es obvio a un griego de la antigua Grecia no tiene porqué serlo también a un griego actual. Y, dicho esto, ¿acaso la ciencia trasciende a la cultura o la lengua? La obviedad científica podría depender de la especie que emita el juicio científico, pero, por ejemplo, no tendría que ser diferente a partir de la cultura...

Bueno, en vista de que vemos que no es tan obvio ubicar esa idea pasaré a hacer unas cuantas clasificaciones que nos ayudará a comprender que no hay una única clase de obviedad.

Cuando dos personas hablan existen obviedades que no comentan, y en ello se fundamenta su comunicación. Cuando se pone de manifiesto un deseo, el hecho de qué es lo que quiere el emisor se convierte en una obviedad y tener que decir dos veces su manifestación se hace innecesario - se entiende que es porque el receptor del mensaje no quiere reconocer ese deseo. De la misma manera, cuando estamos describiendo una realidad socioléctica con respecto a un héroe, bien podemos decir "Pepe es panadero" y ahí estamos diciendo lo que es Pepe, o bien podemos contar "Pepe amasa pan en la Panadería". La cosa es que una vez visto lo que hace Pepe no necesitamos volverlo a ver, porque ya es obvio que todos los días Pepe amasará pan; conque el emisor nos lo comunique una vez ya sabremos que Pepe es panadero, lo recordamos, no hace falta insistir. Si se insistiera sería porque la escena o mensaje se pretende que continúe desde esa situación, no para recordar que Pepe es panadero.

Así que, poco a poco, vamos comprendiendo para qué sirve el cálculo de las obviedades. El cálculo de las obviedades nos sirve para determinar el filtro que tenemos que aplicar para evitar errores sociopragmáticos. Los errores sociopragmáticos son los que se producen cuando estamos contando algo según unos estándares. Es decir, si nos dedicáramos a decir las cosas las obviedades se montarían desde un punto de vista mucho más primitivo y menos relevante. El hecho de que se reclame sobre la obviedad es por cómo se cuenta lo que se dice. Que es como decir que declarar una proposición matemática es lo que se dice, demostrarla es lo que se cuenta; la proposición no tiene que ser obvia, lo será la demostración. Y que un matemático te exponga una proposición de demostración obvia debe recibir como crítica que ésta está siendo mencionada para montar una demostración mucho mayor, si no no tendría sentido mencionarla.

Dicho esto y antes de entrar en clasificaciones, vamos a lo controvertido. Una obviedad, tal como es descrita hasta ahora, es en realidad una manera de filtrar lo que se pretende decir - una manera de olvidar detalles. Es decir, lo que se va a presentar son ideas de inferencia mediante el olvido - en el sentido de que solo es objeto de cálculo lo que no es fácil de inferir. De ahí la importancia de la clasificación siguiente: es imposible saber qué es fácil o difícil de inferir si no disponemos del método en sí. 

Así que, una vez entendido el ámbito de aplicación de lo que son las obviedades ahora sí podemos pasar a su clasificación:

1. Deducción noetheriana conectivista. Mis aportaciones sobre satisfacción lógica y el operador de elección. Es invocado tras reconocer un modelo del lenguaje en su marco correspondiente. El ideal noetheriano se considerará como algo no tan obvio, sino más bien el objetivo maximal a deducir. Si la afirmación a falsar es X y A es la matriz que representa el conocimiento, entonces B =A & no X es otra matriz, y si llegamos a B elevado a la n = la matriz del conocimiento vacío entonces significa exactamente que X es deducible por A en un grado n. La obviedad de la deducción se puede calcular como 1/n.

2. Inducción booleana conexionista. Mis aportaciones sobre la adecuación de la interpolación booleana para convertirlo en un cálculo regresivo de sumas y productos de resultados estadísticos. El mecanismo usado nos devuelve una varianza final que es proporcional a relevancia del cálculo regresivo, o al margen de error. Cuando se incorpore un nuevo conocimiento que no reduzca dicha varianza (se repite íntegramente todo el proceso de regresión con ese dato adicional) diremos que ese conocimiento es obvio, la dureza de la obviedad deberá estudiarse por el cociente entre la nueva varianza y la varianza original.

3. Inducción topológica conectivista. Proceso mediante el cual se van encajando piezas formalmente hasta constituir un modelo que simplifique (que haga más eficiente de almacenar) la descripción de la realidad. Para entenderlo se puede ver como si el científico recibiera piezas de un puzzle sin importar si están o no repetidas, para intentar formar el dibujo - obviamente cuando le vuelven a dar una pieza que ya tenía esa pieza le resultará obvia, así como cuando le dan una pieza que se solapa con otras que ya han rellenado esa parte del dibujo. En esta modalidad nos podemos encontrar los métodos de ataque contra un adversario, o también se puede ver como resolver un problema PSPACE desde dentro, como determinar la mejor jugada de ajedrez reduciendo los vectores a valores más significativos, o recorriendo un laberinto para encontrar el queso... En este modelo el cálculo de la obviedad se hace relativa a la capacidad que tiene la componente principal de representar cualquier planteamiento, para evitar encontrar nuevas piezas deducibles. Por tanto la obviedad parte de la fracción entre la varianza de las componentes de la componente principal después de incorporar la nueva experiencia, partido del valor anterior - pero multiplicado por una constante que llamaré sensibilidad, proporcional a la credibilidad de que no se generarán saltos atrás (backtracking).

4. Extrapolación analítica conexionista. En este punto es donde coloco el cajón desastre. Aquí observaremos todos lo mecanismos que hasta ahora se han considerado propios de las redes neuronales en informática. Sin embargo, desde mi punto de vista debe volver a clasificarse en otros cuatro grandes métodos (periódica, lineal, activación y composición) dependiendo de la naturaleza de la función - pues dependiendo de tales métodos la constante de la sensibilidad se calculará de manera diferente y más precisa. Sin embargo, la obviedad se fundamenta en que con el nuevo dato la configuración de la máquina ofrecerá una varianza menor en proporción; por lo que la fórmula final será muy parecida. Huelga mencionar que mi manera de constituir redes neuronales no se parece a lo "habitual", pues lo mío es resultado de un patrón que aumenta la sensibilidad dependiendo de lo que estemos hablando.

El último método no solo se desglosa en cuatro, sino que además queda implícito que la composición se llevará a cabo mediante la combinación de los cuatro tipos de inferencia..., por lo que se puede comprender que la clasificación y el cálculo de la obviedad no se hacen tan obvios. Y aún queda por desarrollar las distintas formas de desarrollar la sensibilidad. En cualquier caso, esta entrada puede considerarse una buena introducción.



lunes, 27 de junio de 2022

Teoría SABE de la interpretación

Debería de esperar a escribir mi primer guión, pero es que le tengo muchas ganas. Ya he formado parte de muchos proyectos, donde hablaba de videojuegos, películas..., es casi inevitable que tenga todo esto más o menos suficientemente desarrollado. De hecho, ha sido observar la teoría de un youtuber experto en videojuegos para comprobar que estructuralmente coincido en su mayor parte - aunque sus siglas conformaban la palabra ACIDO, y las mías pueden ser SABE o BESA. Mis siglas hacen más gracia, la verdad...

Ante todo hay que decir que la teoría SABE en realidad es el modelo VAWM, sabiendo que VAWM son unas siglas que extraje del inglés - ya ni me acuerdo de lo que era cada una (que si Approval, Wedge...). Lo tendré apuntado en alguna parte. Hay que decir que el modelo VAWM es muchísimo más serio de lo que parece, porque es 100% algebraico - y en principio no tendría nada que ver con las letras. Lo que pasa es que trabaja tan bien que trasciende a las ciencias. Digamos que en esta entrada intentaré explicar ambos modelos, sabiendo que SABE está más orientado a los guiones y VAWM más orientado a cómo hacer adoptar a una máquina una decisión (control del demonio de Maxwell).

Pero vamos a ver cómo lo organizo: en esta entrada fusionaré ciencias puras con letras puras..., va a estar bien si me pongo fino. Antes de nada veré si me documento un poco más sobre los antidepresivos, estimulantes..., porque tiene mucho que ver, y empiezo ya.

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Y tras ver el vídeo de la gata de Schrodinger, creo que estoy un poco más versado para tocar estos temas. Como ya supondréis, estas entradas están ausentes de referencias bibliográficas, así que iré montando mis tesis a partir de lo que voy recordando. Y el tema central es: lo que realmente importa es la atención. Que era el título de un ensayo de deep learning.

Dicho esto, me voy al cuarto de baño y aprovecho para relajar tensiones..., quiero intentar expresarme en condiciones.

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Ha sido todo un descanso..., ¿qué provoca la depresión o la fibromialgia? Si estuviéramos hablando de cáncer extraeríamos una misma naturaleza a dos problemas que afectan de manera diferente: no tiene el mismo tratamiento el cáncer de páncreas que el del cerebro, supongo. Pero en ocasiones hace falta hablar con una única palabra para hablar de lo mismo, porque el cáncer en todas las células es por un mismo motivo: intentar leer páginas en blanco. De la misma manera, si la depresión fuera una enfermedad, ¿es su naturaleza la de establecer demasiadas relaciones sinápticas entre neuronas? Si es así, entonces coincide con la fibromialgia como enfermedad.

Creo que debo bajar el nivel científico y elevar el de letras, tocaré el tema desde un punto de vista de la filología, y ya veremos cómo lo desarrollo: el demonio de Maxwell puede ser muy traicionero.

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Empezaremos clasificando las obras por su conexión con la pragmática: Según mi modelo de pragmática, los errores pragmáticos se dividen dependiendo del área cerebral en el que afectan, ya sea el temporal, el frontal, el parietal y el occipital en ese orden. Entendiendo así que en el occipital están los errores sociopragmáticos, mientras que en el temporal nos encontramos con malentendidos producidos por las expresiones más internas. De la misma manera podemos clasificar lo que se dice en hechos, ingenios, relatos y cuentos. Siempre y cuando en el cuento nos preocupemos de incorporar una interpretación, en el relato de describir una serie de sucesos bajo un esquema, en el ingenio una manera de conectar problemas con soluciones y en los hechos una visión puramente objetiva, ajena a toda interpretación, como las afecciones del dolor, o cualquier cosa que suceda en el exterior de tu propia voluntad.

Digamos que los errores en la pragmática podría residir en la falta de atención al detalle, el cual se produce porque el cerebro debe gestionar sus recursos de la manera más eficiente y no perder el tiempo en cosas irrelevantes. De esa manera, cuando observamos algo que se sale del modelo dedicarle más recursos para observarlo es lo pertinente; y ese es el punto de partida, un buen punto de partida que, en realidad, afectará en dirección contraria - a ver si lo explico bien.

La teoría SABE..., parece que me vuelven a interrumpir. Es lunes. En fin, iré a por las siglas:

S: Socioléctica del producto. Consiste en establecer una anticipación de lo que vamos a encontrarnos. Si nos damos cuenta, cuando entramos en un cine esperamos un largometraje, si encendemos la tele esperamos un concurso o una serie generalmente, si vamos al teatro - lo dicho. Por eso mismo, si se trata de un videojuego, poder presentar a lo lejos una montaña supone ofrecer una espectativa que, idealmente, debería tener correspondencia. Es decir, el paisaje forma parte de la propia socioléctica del producto, como lo es cualquier envoltorio: te tienen que vender lo que esperas consumir.

A: Aparición del nudo. El nudo es la parte de la historia que supone una piedra en mitad del camino. Consiste en una sorpresa que marca el final de una socioléctica. Aquello que esperábamos muere con un giro, sin un nudo no tiene sentido ir al cine. Algo debe sorprender. Sin ir más lejos, para cada inicio socioléctico éste morirá con la aparición del nudo. Cuando nos ponen en situación desarrollando la socioléctica la atención va muriendo poco a poco, nos ofrecen una descripción de qué es lo que hemos comprado. En cuanto llega el nudo damos con el lazo que abre la caja para desactivar la inactivación de la atención.

B: Bifurcación de visiones. Explicar las cosas en el cine, así como ofrecer un poco de acción y que dé la impresión de que puedan pasar varios finales - buenos o malos; eso es lo que es la bifurcación. Podría ser que se deja una incertidumbre o un malentendido, pero también podría ser que estamos en un videojuego luchando contra un monstruo y hay que decidir si atacar cerca o lejos. Entonces es cuando la serotonina se dispara, tenemos que estar especialmente atentos ahora.

E: Efectos producidos por las decisiones. Este es el cierre de la bifurcación; cada visión diferente tiene una consecuencia, que es el efecto que produce. Por tanto, es necesario establecer una dirección de hasta cuánta serotonina vamos a liberar, porque queremos ser eficientes. Y este es el que cierra el grifo para determinar hasta qué punto hemos hecho lo correcto. De hecho, nuestro sistema de información tiene que saber cuándo ha errado en su toma de decisiones, y gestión de la energía para adoptarlas.

Como ya se habrá supuesto, estos cálculos ya los tengo desde hace años; es el modelo VAWM, que aún no he divulgado - creo. En este modelo diremos que cuando algo no va bien, cuando hay una mala comunicación en las activaciones de esas químicas, cuando se es ineficiente, cuando falla el demonio de Maxwell, cuando hay bajón de energía, ineficiencia temporal severa, cuando la entropía vence al sistema de información..., todo eso es equivalente, le daremos tratamiento como si una estructura VAWM le hubiera atacado y en su invasión acabara por arrebatarle la atención, la eficiencia, la buena gestión del sistema, las ganas, la fuerza interior... Es decir, se puede interpretar como una lucha entre una célula y un virus, por ejemplo. Donde la célula tiene un código de actuación y el virus tiene otro código de actuación; si la célula cambia su código de actuación entonces se inmuniza ante ese virus - pero siempre es posible encontrar un virus que sea capaz de anular cualquier sistema de seguridad.

Bueno, pues hasta ahí la parte exacta - porque el modelo existe, el juego de competición que simula esos efectos también, lo probé para ver si las bolitas calientes se separaban de las bolitas frías, etc... Todo eso es el modelo VAWM. Y ahora lo llamo modelo SABE, donde diremos que en un videojuego todas las instrucciones que se metan dentro de S-A corresponderían con la parte en la que el jugador observa pasivamente la historia, el paisaje..., mientras que las instrucciones dentro de B-E conformarían más la acción, la interpretación..., el arcade. Poco a poco se puede ir entendiendo en qué consiste la diferencia entre un cuento y una novela: el director del cuento intentará imbuir al espectador para que se meta en la historia, mientras que el escepticismo del espectador luchará para no verla tan interesante. El director, en definitiva, hace de virus para ganarse la atención del cerebro del espectador.

Para conseguir la atención del espectador deberá valerse de un proceso de activación y desactivación de esferas; sabiendo que las esferas, según mi teoría de las 8 esferas, se suceden entre ellas por su adversidad. Si eso haré un compendio de las 8 esferas para que se entienda mejor:

Cód    Pron    Activo        Pasivo

    1    Yo        Héroe      Víctima

    2            Villano    Ausencia

    3    Vd        Compañ    Donante

    4    Vosotr    Secuaz    Eventualidad

    5    Nosot    Aciertos    Torpezas ajenas

    6    Ellos    Trampas    Accidentes

    7    Vds.        Premio        Compensación

    0    Él        Destrucción    Incertidumbre

Tras cumplir con las 8 esferas termina un acto. Y la combinación de pasivas y activas provoca la elección del subgénero dentro de la obra. Por otro lado, la llamada a las 8 esferas se puede anidar para así provocar que se inicien nuevas historias antes de que se cierre el acto. Esos inicios provocan que se llamen a nuevas funciones del lenguaje, porque las esferas están vinculadas con funciones específicas del lenguaje.

Pues bien, sabiendo que el orden no se puede adulterar, también sabemos que no es posible mantener toda la estructura sin generar aburrimiento, desatención, pérdida del interés..., es decir, la decisión de qué esfera se activa y, de ahí, sus correspondientes funciones del lenguaje, es del sistema SABE. Cuando en la simulación las esferas se mantienen inactivas entonces procederá a saltarse su mención, hasta que el juego de competición active de nuevo en las esferas sucesivas la acción. Ahora bien, ¿es posible empezar la historia sin presentar al héroe? Visto así siempre habría que empezar con un código del tipo B-E.

Es más, ¿a qué nos apunta todo esto? ¿De qué le puede servir a un guionista usar este sistema? Pues bien, este sistema también incorpora metodología para hacer guiones.

Antes de nada aclararé que no tiene nada que ver la metodología que usa el científico para presentar buenas teorías científicas con el método que debe aplicar el cuentacuentos. Porque el cuentacuentos tiene como objeto encantar, mientras que el científico tiene por objeto dilucidar la verdad. 

Sin embargo considero que ya he escrito bastante en la entrada. En la entrada siguiente desarrollaré cómo formar a un futuro científico y cómo formar a un futuro autor.




viernes, 17 de junio de 2022

Las voces de la madurez y lo universal

Debería de tildar esta entrada como "teoría", y posiblemente lo acabe haciendo. Cuando escribí mi novela reconocí como unas seis voces diferentes; estas fueron escritas basándome en "Juego de tronos", donde los capítulos estaban diferenciados con distintos tipos de narradores que dirigían su lectura hacia un protagonista en concreto. Al leer ese libro algo despertó en mí, y, por otro lado, alguien me recomendó que escribiera un libro - lo cual ya fue la gota que colmó el vaso: era el momento y tenía la idea de cómo hacerlo. Quizá solo quedaba elegir un tema.

El asunto es que acabé escribiendo mi novela "Luces y espectros" con 24 voces diferentes; o al menos esa fue mi intención. No espero que jamás me lo reconozcan en vida, pero al menos la pequeña élite que haya leído la novela habrá tenido la oportunidad de compartir esa experiencia.

En esta teoría de las voces llegaremos a la conclusión de que deben haber 40 voces. Lo cual es un número muy antiestético para mi gusto; suena como a Alí Baba y los 40 ladrones, pero más adelante lo justifico. Así que procederé a explicar cómo configurar una voz:

¡Ábrete sésamo!

Un árabe colega me explicó que sinsin era sésamo, que hacía referencia a la piedrecita más insignificante que era reconocida. Una mera semillita. Por eso sésamo no era el nombre de la enorme roca, como yo me pensaba de pequeño, sino que era la fuerza de la voz la que con su ímpetu hacía moverse a las rocas más enormes. Y, tras esta pequeña licencia poética, ahora viene la parte científica.

Existen cuatro niveles de madurez, como se pudo apreciar en mi novela y como explico en la clasificación más básica de las funciones del lenguaje: preludio, ascendente, descendente y secuela. Correspondería con el inicio, desarrollo, final y epílogo de una obra convencional. O también con el nacimiento, niñez, adolescencia y madurez. A mí me resulta más fácil localizar las cuatro voces de la madurez en las cuatro décadas musicales que conocí: la etapa verde del primer lusto de los 80, la etapa amarilla del segundo lustro de los 80, la etapa roja de los 90 y la etapa infrarroja del milenio.

Diremos en la etapa infrarroja hay unas canciones que se podría decir que tienen un estilo específico: donde todas las cartas están al descubierto, aunque en parte en la etapa roja también hay algo de eso. Por otro lado en las etapas amarilla e infrarroja se observan puntos oscuros, o historias que suenan tétricas. La parte verde y amarilla, la década de los 80 al completo, suele tener un estilo sin censura ni complejos morales. No hay responsabilidades tangibles en el artista cuando canta lo que canta. Y, en definitiva, existe una sensación de que se puede cantar canciones más maduras en etapas anteriores, pero al revés parece como más difícil.

Esas cuatro formas de contar las historias parecen corresponder con cuatro maneras de ver la realidad y enfrentarse contra las diferencias disonancias cognitivas, lo que llamaba la confrontación de lo ideal contra lo pragmático. Es como si el autor estuviera madurando su manera de escribir con el tiempo y, claro, bien pensado, una vez alcanzada la madurez infrarroja, ¿habrá sitio para seguir escribiendo? Al menos yo soy consciente de que existe esa madurez como para saber cómo retomar las voces verdes.

Estos cuatro niveles de madurez lo hemos visto reflejado en múltiples productoras y autores, como por ejemplo Disney: tenemos los largometrajes de antes de la Sirenita, y continuamos el corte hasta Pixart, para rematarlo con la llegada del Streamming. Los largometrajes de ahora ya no serán como los de antes..., aunque nunca hay que desdeñar la posibilidad de encontrar la manera de volver atrás, puede que haya estrategias.

En cualquier caso, estos niveles de madurez hay que combinarlos con los narradores. Los narradores son dioses arquetípicos y, según mi valoración, estos dioses se dividen entre cuatro metaclasificaciones: en grupos de dioses de uno, dos, tres o cuatro. Eso implica a que no podemos decir que hayan cuatro tipos de dioses, sino uno + dos + tres + cuatro = diez tipos de dioses. O quizá me equivoque en el grupo de cuatro queden abarcados los otros tres; pero mi impresión es que debe ser así.

Más en concreto: ¿podemos encontrar en la mitología cristiana del dios único los otros 9 dioses que nos faltan en toda su jerarquía panteónica? Pues vamos a ver: 1 Dios, 2: Jesús Vs Lucifer, 3: Padre, Hijo y Espíritu Santo, 4: Los cuatro evangelios, por ejemplo.

La idea es que cada universal debe tener su propia voz; su manera de hablar ¿Debemos esperar que Dios hable de manera diferente al ideal de un Padre? ¿Qué voz le damos al Espíritu Santo: gru gru? No sé, creo que tiene fuerza esta manera de ver las cosas. Hay canciones en el pop español donde se le daba voz al espíritu santo en nombre de San Miguel, o cosas por el estilo, evocando a mitos cristianos. Por eso pienso que no es tan descabellado.

En definitiva, podría ser correcto cuestionar que pueda haber un proceso de madurez en un ente como Dios que, supuestamente, ya es perfecto como para que precise un proceso de maduración. Y, sin embargo, nuestra idea universal de lo que es maduro también necesita maduración: en el antiguo testamento Dios era un poquito más inmaduro con respecto al nuevo testamento, y muy diferente con respecto al génesis o al apocalipsis. Por eso sí creo que deben multiplicarse las cuatro voces de la madurez por las diez voces de lo universal.

Cuando nos valemos de la religión de la India observamos cómo allí sí reconocen un panteón de múltiples dioses y, además, estos dioses sí poseen periodos de maduración (el cuarto sería el famoso kali yuga). Los cuatro que menciono, concretamente. Por eso, de esas peculiares casualidades debemos extraer una cierta sensación de constatación.



miércoles, 15 de junio de 2022

El conflicto entre el agente y la realidad

Ya en mi novela de "Luces y Espectros" expliqué que había como tres tipos de enfoques a la hora de resolver los conflictos bélicos; obviamente el objeto de entonces no era hablar de guerra. Esto es, como dice el personaje de Jackie Chan en Karate Kid, el kung fu lo es todo.

Cuando hablamos de tres maneras de entender los conflictos bélicos bien haríamos al intentar transformar el hipónimo "conflicto bélico" en algún término que podamos aprovechar mejor. Para empezar, cuando tenemos la confrontación entre dos pronombres en mi teoría de los 8 pronombres siempre podremos decir que los pronombres pares (yo, Vd, nosotros, Vds.) se confrontan contra los impares (tú, vosotros, ellos, él). De manera natural, parecería que el héroe (yo) se va a tener que enfrentar contra el narrador (él); y es que si tenemos un ser omnipresente describiendo las acciones, lo normal es pensar que esté en competición en autoridad ante el espectador (cuanto menos).

Por tanto, interesa entender que lo más interesante de una historia, para hacer que suenen convincentes los personajes, es el hacer que haya conflictos entre los distintos agentes. Esos conflictos generan una sensación de movimiento y le otorga a cada personaje personalidad propia, al margen de las descripciones que quiera darnos el narrador.

Si nos damos cuenta, los conflictos que se pueden tener con otros individuos es como los conflictos que se puede tener con la realidad misma, debido a que algunas de esas esferas pueden ser trampas o azares del destino que suponen trabas. Es decir, una esfera no tiene que ser una persona, ni específicamente un grupo, puede ser algo inanimado perfectamente. Se trata de un recurso literario que persiste a través de algunas funciones de lenguaje para atribuírselas; pero que no aguanta más allá de su propia historia y los estereotipos culturales. Es decir, una esfera puede ser un juzgado, pero no la Justicia en sí, sí puede ser la idea moral de justicia en la sociedad - pero porque en esa historia se le ve evolucionar y madurar con sus propias funciones de lenguaje. Los recursos que trascienden a la historia son los objetos, también los suelo llamar aeones. Los objetos son usados como moneda de cambio por las esferas, y aunque parezca que se destruyen en realidad son indestructibles - los objetos se transforman, pueden aparecer o no en la historia, pero técnicamente persisten a lo largo de toda la historia desde el mismo instante en el que son evocados. Ocupan el papel de los dioses cuando éstos han conseguido ser estereotipados; es decir, un dios convencional no puede ser aeón, antes debe ser un dios arquetipo.

Dicho ésto, debemos entender que el conflicto entre los agentes es como lo que he llegado a mencionar como "disonancia cognitiva". Es decir, se trata de un tipo de conflicto que se tiene entre el agente y la realidad, entre el idealismo y lo pragmático. Como si fuera una composición musical 4:4 podemos escuchar el sonido del tambor que suena fuerte en los momentos pares; es el momento pragmático. Es decir, contra un estereotipo tenemos una justificación racional, o contra un estereotipo lleno de prohibiciones existe un ideal que las rompe. Contra un nudo ideal el desenlace pragmático, o contra un nudo pragmático donde el héroe es marcado se enfrenta la sorpresa ideal del héroe o la justificación de que el héroe no puede terminar mal en el desenlace. Todas estas confrontaciones suponen pequeños giros que representan microdisonancias cognitivas y que provocan sensaciones en el espectador dependiendo de las notas escogidas en esta peculiar melodía.

Así que toca reflexionar: ¿cuántos tipos de disonancias cognitivas tenemos? Yo es aquí cuando rescato mis antiguas conclusiones que provienen del mundo de los juegos y la gamificación. Como ya cité en mi novela, hay tres tipos de oficiales que ven la guerra a su manera, aquí usaré términos más genéricos: los cohesivos, los permutativos y los abarcativos. Los cohesivos son los expertos en la guerra de degradación, mientras que los permutativos son los que mueven las tropas y buscan la victoria con el mínimo daño y los abarcativos son los que acorralan. Para cada modelo tenemos un tipo de juego de puzzle sencillo que lo representa: ajedrez para los cohesivos, arimaa para los permutativos y go para los abarcativos. Los jugadores tienen una idea en mente y una manera de trabajar la mente orientada a esa temática.

Ahora bien, también habré mencionado en otras entradas (o en el otro blog) que igual que los asperger trabajan mejor en entornos cohesivos y la gente no asperger suele funcionar mejor en entornos permutativos, hay un tercer grupo no tomado en cuenta por la teoría de la mente: así que bien podría decir que esto debe entenderse como una "teoría".

Retomando viejas fórmulas: los asperger son como las torres, los ordinales son como los alfiles; desde mi punto de vista los niños prodigio a los dos o tres años desarrollaron una mente que se mueve como una torre y un alfil a la vez. En el ajedrez la torre vale más porque es cuadriculada, pero en el shogi es el alfil el que vale más porque los intercambios son más permutativos. Lo curioso del shogi es que se parece más al ajedrez que al arimaa en general, y sin embargo desde el punto de vista del pensamiento parece que el shogi se parece más al arimaa.

Pues bien, tenemos teoría de la mente y piezas de juego para asperger, cohesivos..., etc. Pero entonces, ¿qué pasa con los abarcativos? ¿No son importantes para la teoría de la mente? Yo más bien diría que los que suelen estudiar la mente suelen ignorar esa clase de desarrollos.

Antes de nada, un poco de aclaraciones. El planteamiento de este tipo de oficiales de guerra era importante, porque en la vida en ocasiones tu esfera rival, lo que te ha provocado la disonancia, se comportará como si fuera cohesivo, permutativo o abarcativo. Es decir, no es cierto que las dos esferas tengan que jugar bajo las mismas reglas: ese no es el enfoque.

Como ejemplo podemos tener la idea de un francotirador que está disparando a nuestras tropas. Su posición lucha contra nuestra cohesión, no se puede decir que un francotirador sea capaz de abarcar a las tropas enemigas ni provocar permutas o movimientos de frentes... Así que lo que dice esta teoría es que contra uno cohesivo hay que usar un método abarcativo. De la misma manera que contra uno abarcativo sale más barato enfrentarse contra él con un método permutativo; y contra uno permutativo uno cohesivo. Es decir, para capturar al francotirador hay que acorralarlo. Parece que encaja la teoría, ¿no? Pues yo no he encontrado refutación por el momento.

El asunto es que junto con los tres tipos de pensamiento también tenemos un pensamiento trascendente, que servirá como cierre categorial. Ese pensamiento trascendente es lo que en mi novela llamaba "el juego del comandante", no recuerdo si usé ese término exactamente. El juego del comandante no era ni el ajedrez, ni el go, ni el arimaa - es el tijeras, papel o piedra. Digamos que es tipo estratego. Por supuesto no me meto en asuntos de gestión de tropas, mover frentes y asuntos demasiado complejos como para que ni me imagine todas las maquinarias que hay que gestionar más allá de estos planteamientos.

Así que tenemos cuatro mentalidades de confrontación ante la adversidad: cohesivo, permutativo, abarcativo y especulativo. Lo especulativo puede recordarnos al carácter que tiene el guardia cuando se vale de su contrainteligencia. Es decir, consiste en intentar adivinar cómo preferirá atacar el enemigo para dirigir hacia ese lugar-tiempo los recursos.

Y, a todo esto, ¿qué consejo le daría a los defensores de la ToM (teoría de la mente) en lo referente a los abarcativos? Los abarcativos no son los psicópatas, ni tampoco son los egoístas, ni nada que se le parezca. Esa mentalidad es exactamente la que tiene que ver con el desarrollo espacial, el conocimiento del cuerpo, las artes marciales, etc... Es como un piloto que gusta de tener su arma a punto, gusta de aparcar bien el vehículo, se centra en todas las luces, estudia su entorno... El cuidar de su propio vehículo es propio de un buen piloto. Si seguimos esta manera de transformar la mentalidad a la vocación militar de mi teoría de los 12 ciudadanos, cosa que no tiene que darse de esta manera - aunque es correcto encontrar analogías, el que forma parte de la armada se centra en los factores intrínsecos y en el mantenimiento del arma a través de un equipo humano muy cohesionado que se dedican a cumplir órdenes; el que elige portar el arma y pegar tiros en la jungla posee una mentalidad de no dejar a nadie tirado, de moverse de un lado a otro y atrapar la bandera para acabar con el conflicto - es una mentalidad de llegar al sitio, permutativa. Sin embargo, no hay que olvidar que en tierra podríamos encontrar gente con mentalidad de piloto, de armada, etc... Este enfoque es más orientativo y ultrasimplificador para ayudar a organizar mejor esta clase de álgebras.

Así que, en lo referente a afrontar los conflictos, como pasa con la idea de que hay gente que nace con capacidad para moverse como una torre y un alfil a la vez, es posible que también haya gente con disciplina marcial y se mueva con una velocidad más desarrollada. Podemos clasificar las distintas mentes como (torre | alfil | dama) [atlética | torpe] entendiendo que los corchetes son opcionales tendríamos como unas 9 piezas que conforman una mente diferente en mi versión de la ToM. Estas piezas se desenvolverán en un entorno con uno de los 8 caracteres (variaciones pedagógicas). En mi blog de Luces y Espectros solo consideré dos colores posibles (blanco para lo dramático y negro para la protección), además de que introduje la idea del peón y el caballo como dos tipos de personajes que trascienden a un sistema opresor: el peón se ha sometido a la realidad, y el caballo rompe con las reglas. Antes de que nos demos cuenta el número de piezas en este tablero se puede disparar en la medida de que los tableros deben etiquetarse por el tipo de reglas que favorecen (las cuatro mentalidades).

Estos modelos de juguete bien podría no considerarse predictores de nada en particular. Sin embargo, una de las cosas que nos dice es que se puede diseñar una gamificación específica para fortalecer una parte de nuestra mente que necesita complementarse. Es decir, no haber nacido genio no implica que no exista una educación capaz de hacer que para cuando sea adulto el sujeto no haga cosas de un valor equiparable. Es una cuestión demasiado compleja como para que pretenda yo definirme a ese nivel, sobretodo cuando ya sabemos de esas dos niñas que aprendieron ajedrez hasta convertirse en maestras equiparables a los grandes genios del ajedrez - demostrado por su padre para demostrar que la educación puede hacer peculiares milagros.

Nótese que es interesante considerar porqué la naturaleza iba a mantener la torpeza o a santo de qué emergen alfiles o torres pudiendo hacer sobrevivir las damas. Podemos decir que la evolución va a su ritmo, y la cosa convergerá hacia la genialidad - pero la verdad es que vemos muchos alfiles y, en un mundo diseñado por alfiles, las torres parecen como autistas. Ya no digo las torres torpes. A mí me parece que debe haber algo más detrás de tanta diversidad; algo que también se me escapa, y que promete ser otro pequeño reto interesante que descubrir.


viernes, 10 de junio de 2022

Las 8 variaciones pedagógicas básicas

¡Ay que ver cómo me gustan los números! Pero está claro que ganaré mucho con la experiencia de escribir un guion, razón por la cual debería de ser un poco más paciente: esta teoría la estoy montando a partir de todos mis años y años estudiando cómo trabajan los artistas en su fase más creativa; sin haber formado yo del proyecto de una manera realmente íntegra.

Por eso esta teoría de la constitución pedagógica supongo que será básica, en el sentido de que aún no creo que haya dado con las técnicas prácticas que permitan estudiar en su correcto álgebra las formas que necesita un sistema de información para determinar cómo ser pedagógico en todo su esplendor como para percibir las ironías y los distintos grados de trascendencia que han sido explicados un par de entradas atrás.

En su orden más natural la pedagogía debe construir un prototipo simplificando la Orgánica, la Gramática, y la Ética. De ahí que exista una interpretación escéptica o atroz de las estructuras que se pretenden mostrar; pues el objeto es superar la discrepancia existente entre las espectativas del enseñando/espectador/alumno y cómo se muestra la realidad. Idealmente el alumno debería afrontar la realidad ante él para que aprenda a aprender por sí mismo, por lo que la experiencia debe provocar en él algún tipo de disonancia cognitiva, a la que reaccionará con escepticismo o con una visión atroz en esta primera etapa.

La gramática es el estudio del comportamiento inteligible de la lingüística. Bien podríamos considerar entre esos estudios alguna valoración sobre la semiótica, el arte dramático, y es que hay muchas formas de simplificar la gramática y los gestos como para dirigirse a un público que espera alguna clase de simplificación. En cualquier caso, el modificador a este nivel distingue al pedante del coherente. Donde el pedante intenta poner de manifiesto las palabras más complejas ubicadas en los contextos más cercanos con el fin de alcanzar distancias lejanas, mientras que el coherente prefiere cohesionarlo todo bien cerca para no dejar ningún hueco sin explicar. Ambas perspectivas tienen sus puntos flacos y sus puntos débiles, y lo incorrecto es juzgar a un maestro por elegir transmitir de una manera o de otra.

En lo que se refiere al modificador relativo a la deóntica observamos dos políticas: la frívola y la dramática. Y esto es debido a que la deóntica es ininteligible, solo sabemos que actuamos bien en la medida en la que trabajamos sobre el área. La disonancia cognitiva que se genera tiene que ver con las injusticias, porque descubrimos que hay cosas que no se pueden hacer y entonces reaccionamos o de forma frívola, porque no queremos darle persistencia al tema, o de forma dramática. Ante la violencia, en virtud de la cercanía del asunto, se puede enfocar de cara a querer solucionar los asuntos afrontando con claridad su drama, los afectados, los responsables, las herramientas necesarias para hacer el cambio, el progreso... O se puede considerar que ya no hay nada que hacer, que está fuera de nosotros, podemos reirnos de cómo lo hemos aceptado, podemos afrontar el reto de ver cómo nos hace gracia lo que no debería, porque suena discriminatorio, porque suena triste, porque es un reflejo de nuestra demencia en nuestro comportamiento, habla, etc...

Estos enfoques es algo que siempre había tenido en cuenta, aunque no los llegué a incorporar en mi teoría del género único - lo cual me contradecía en parte ¿Qué es lo que hace que una obra sea de un género o de otro? ¿Acaso no existen las obras dramáticas? ¿Qué es un chiste? Pues bien, mi enfoque es el siguiente: el chiste forma parte de las artes escénicas - aunque se pueda escribir dentro de una novela lo que importa del chiste es cómo se cuenta. Lo mismo pasa con el drama, que aunque podamos decir que algunas novelas son dramáticas en realidad lo que decimos es que en algunas novelas se incorpora interpretaciones dramáticas. 

Es decir, una atroz pedantería dramática sería un modificador básico que usaría para clasificar una forma de elegir la manera de expresarse por parte de un actor. Ninguno de esos modificadores pretende juzgar al maestro, pues es difícil encontrar adjetivos y sustantivos que estén ausentes de juicios de valor y, al mismo tiempo, expresen reacciones traumáticas provocadas por la disonancia cognitiva.

Cuando reímos o lloramos no es porque estemos sujetando un libro, es porque existe una interpretación que emana de su lectura. Esa interpretación es un acto pedagógico que es alimentado por la imagen que tenemos del autor. Cuando una persona se dirige a otra siempre hay un trato de infantilización implícita: porque en eso consiste la tutorización. Si examinamos la lectura de mis documentos: ¿cómo clasificarlos? Por ejemplo, si me dirijo a un bloguero y le digo que su última entrada era una escéptica coherencia humorística, ¿qué debería entender? Debería entender que su entrada no intenta dar soluciones, sino que el sujeto asuma su papel violento por sí mismo a la hora de darse cuenta de lo magufo que es (por ejemplo).

Esta teoría, por tanto, clasifica políticas (los de izquierdas suelen ser dramáticos), trato con lo paranormal (la defensa de los fantasmas es algo atroz), el papel resolutivo que se tiene (querer ser innovador es pedante)... Hay muchas clasificaciones que se aplican a campos ideológicos y que, desde este punto de vista, solo son variaciones pedagógicas - que están, en principio, ausente de toda ética.

Ahora bien, esta teoría la escribo antes de meterme de lleno dentro de la pedagogía: ¿realmente se puede hacer un chiste de cualquier cosa? Ya lo estudié en su momento, y eso no es cierto. Por lo que las variaciones pedagógicas sí están sujetas a un código deóntico que obliga a un profesor ejercer una enseñanza de un cierto tipo: ¿dónde está la limitación según esta perspectiva teórica? ¿Es viable?

Para empezar solo tengo que acudir a mi propio estudio sobre los límites del humor que, efectivamente, está orientado en el destinatario del mensaje: fue en esta entrada de mi otro blog, de explicaciones de mi novela.

Ahí mostré las tres limitaciones a las interpretaciones: anticultura, toxicidad y amarillismo.

La anticultura es la que provoca que niños y locos puedan ser manipulados en una dirección reaccionaria. Mientras que la toxicidad hace referencia a una serie de ideas que distorsionan la realidad para hacerlo menos trasparente. Y, por último, el amarillismo consiste en ofrecer al receptor un mensaje diferente del esperado. La anticultura es un acto de odio, la toxicidad es el fracaso de la palabra y el amarillismo es la luz de gas del autor.

Quizá las 8 variaciones deban evaluar su calidad en base a esos tres criterios: anticultural, amarillo y tóxico. Como diciendo que si algo no tiene nada de esos tres elementos se le podría catalogar como límpio.



domingo, 5 de junio de 2022

Teoría de la consciencia trascendente

Me he decidido. Esta teoría la tengo desde que era adolescente, pero creo que tengo las historias necesarias como para afrontarla de manera más rigurosa. En su momento ya expuso Turing en su famoso ensayo que no se limitaría a definir lo que era la inteligencia por su carácter trascendente; porque como matemático que era esas preocupaciones debían trascender a sus estudios. Bien, hasta ahora yo mismo he querido hacer lo mismo: ¿una máquina que se vuelva religiosa y crea en Dios, que posea una percepción trascendente del mundo en el que vive? Cuando se escuche la teoría completa se comprenderá que tiene todo el sentido del mundo, y deberá generar las sensaciones que deba generar sabiendo que quien lo está explicando es un informático - con las consecuencias que eso deba dar para pensar por ello. Combinado con el hecho consumado de que quien me conozca sabe que mi tecnología es real.

Así que empezaré con los antecedentes: ya he teorizado sobre cómo hacer un test de consciencia y tenemos a día de hoy una tecnología que podría superar ese test (no es mía, me refiero a CAT o la familia de los GPT3). También he teorizado sobre formas de clasificar las religiones: desde un punto de vista histórico, por su incompatibilidad con la democracia y por la autenticidad de su fe; estos esquemas marcaban la diferencia entre filosofía verdadera de la religión y verdadera filosofía de la religión. También he desarrollado la teoría del género único y los 8 pronombres, que permiten concebir la creación de una historia que, a su misma vez, es la manera de concebir la inteligibilidad de lo vivido. A través de la teoría de los 56 tonos puedo recoger los gestos más importantes a capturar en una persona, o criatura humanificada, para empatizar sobre sus emociones internas sin necesidad de usar signos de puntuación, interrogaciones, etc... En definitiva, he estado desarrollando una serie de teorías que han estado preparando el terreno. Ya solo queda explicar qué significa "trascendente".

Tenemos por un lado el comportamiento cínico de mis colegas los pares, los que leen ensayos de informática, cuando leen sobre consciencia y sobre inteligencia. Resulta que cuando leen sobre inteligencia se muestran muy laxos, y aceptan cualquier tipo de modelo; de hecho es deleznable, ya habré mencionado mi enorme desconfianza en los psicólogos que toleran resultados evaluados por máquinas que evalúan factores de inteligencia que dirán hasta qué punto un trabajador será empleable. Y si me quejo es por el factor humano: ¿hasta qué punto alguien que es demasiado crispador por preguntar cosas importantes no es precisamente por ello creativo o resolutivo? Eso las correlaciones no lo podrán calcular: mucha gente abandona una empresa porque ésta se ha vuelto gris, anticreativa, nocivamente corporativa ¿Acaso no podemos acusar a la mayoría de las empresas de que hayan sucumbido a un modelo corporativista que ha abandonado la filosofía del mundo moderno para crear una postmodernidad orientada a defender marcas por encima del producto? Esa laxitud de los términos que se usan lleva a la sociedad a vivir una suerte de tendencia a la idiocracia, porque se sustituye la meritocracia por la tecnocracia. La película "Idiocracy" creo que expresa muy bien lo que digo.

Así que cuando se trata de un artículo sobre inteligencia, inteligencia artificial, modelos de inteligencia, empleabilidad, creatividad, sociabilidad, etc..., los pares aplauden, elevan a las alturas a los autores de esas obras. No se cuestionan los datos, no se vuelven críticos; más bien usan esos tests, los replican, evalúan a todo el que pueden para probarlos por sí mismos, y memetizan esos conceptos. Conceptos que son solo uno: factor de inteligencia. Lo llamo factor de inteligencia para distinguirlo de lo que sea la inteligencia en el sentido de que solo pueden medir un factor, y ya está. Lo llamen como lo llamen. 

Un ejemplo de factor de inteligencia sería la velocidad fuerza, otro la resistencia, otro podría ser la reacción..., son factores de inteligencia que suelen ser olvidados porque aluden a lo atlético. Y esto es otra de las cosas que no aguanto de esas definiciones incompletas: se les olvida que la inteligencia no es un concepto "mental" exclusivamente, no es algo atribuible a la inferencia artística de lo inteligible en exclusividad. De hecho, recuerdo en la facultad de informática cuando no paraba de tropezarme con colegas que se las daban de estar documentados y esto que digo ni se lo habían planteado.

Sin embargo mi critica mayor a estos pares es cómo tratan luego a la consciencia: ojito a lo que voy a decir. Cuando se escribe un artículo sobre la consciencia los pares suelen ser terriblemente rigurosos, la única forma de tratar el tema es hablando con mucha mesura, terrible humildad, diciendo que nadie sabe nada y, por supuesto, en lo posible poniendo muchas referencias para intentar no decir absolutamente nada. La consciencia parecería que trata temas demasiado personales, y que nadie aceptará ninguna teoría o modelo concluyente. Si es así, que no lean este post, porque les va a dar una tirria descomunal.

He leído artículos sobre la consciencia, a la hora de extraer fórmulas no lo hacían - ya sea la consciencia trascendental o la no trascendental. Preferían crear una caja negra e insinuar que consistía en un conjunto de dados. Horrible... Para empezar, la consciencia más trivial que propongo (la no trascendente) es algo más que dados, al menos debe trabajar con el modelo binomial.

Pero mi indignación consiste en una afirmación que dudo que nadie pueda refutarme, por mucho que la repita: la inteligencia es la consciencia planteada de manera cuantitativa. Es decir, lo que la inteligencia determina de manera cuantitativa la consciencia lo establece de manera cualitativa. O, dicho de otra manera, no es posible definir la inteligencia sin haber fulminado la idea de consciencia: si con la consciencia somos exigentes entonces con la inteligencia deberíamos de ser intransigentes. Por lo que no tiene ni pies ni cabeza la reacción de los pares.

Por otro lado, soy consciente de que la teoría no puede tener una forma muy rigurosa hasta que sea capaz de entender el trabajo de las artes escénicas: la idea de interpretación. Así que hasta que no termine mi primer guion de película no podré decir que haya desarrollado un verdadero entendimiento de lo que es la pedagogía. He sido profesor, he enseñado liderazgo con la excusa de enseñar japonés, he filosofado de varias maneras..., y tengo un curso de formador de formadores; pero debo ser humilde con mi manera de hacer guiones: ¿realmente los he percibido? La gamificación es algo de lo que también he teorizado desde hace años en la facultad, pero esas teorías me parecían muy volátiles - no terminaba de crear un cierre categorial de ellas. Así que soy consciente de que hay aspectos por desarrollar.

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Antes de empezar a tocar mis estudios empezaré con la interpretación de los mismos a partir de una conversación que tuve en la facultad tal como la recuerdo. Esta conversación la interpretaremos como una interpretación de lo que es la pedagogía de la consciencia trascendente:

INT. Máquina de café. Mañana

Hay varios profesores y alumnos reunidos cerca de una máquina de café. Allí se encuentra Dato escribiendo algo en su cuaderno y se acerca Manu, un puto pelirrojo.

MANU

Dato, ¿podrías decirme qué significa realmente lo que nos enviaste a la lista de correo de "Flanders"?

DATO

Pero si esta conversación ya la hemos tenido...

MANU

Dijiste que no te acordarías..., bueno, pero quiero que la repitas.

DATO

No me van las escenificaciones, pero bueno.

EX DE DATO 1

¿De qué habláis? Me gustaría saberlo desde el principio.

DATO

Resulta que el pasado verano envié un mensaje a todos los de la lista. En el mensaje dije que me sentía como mal, como si me hicieran el vacío, que mi papel en la universidad estaba fuera de lugar, y rematé el mensaje poniendo un enlace externo a una página para expresar gráficamente lo que acabaré haciendo ese verano.

EX DE DATO 1

Un poco turbio, ¿no? Un momento... ¿A dónde apuntaba el enlace?

DATO

Efectivamente, el enlace apuntaba a una página donde se veía a una persona explicando cómo se ligaba.

ALBERTO

¿El mío?

DATO

Sí, justamente... Resulta que Alberto me dio hace tiempo ese enlace, tras haberlo descubierto, porque le parecía curioso. En cuanto lo vi tuve la necesidad de compartirlo. Pero como quería compartirlo de manera irónica entonces lo adorné con una historia turbia.

EX DE DATO 1

Así que el verdadero mensaje no era hablar del vacío que te hacen en la facultad, sino compartir técnicas para ligar... ¡Ya me parecía a mí!

MANU

Pero aún hay más. Ése no era el verdadero significado.

DATO

Cierto, el mensaje ocultaba otro propósito.

COMPAÑERO 1

¿Qué decía el enlace ése?

COMPAÑERO 2

¿Acaso te daban técnicas que desconocías para ligar?

ALBERTO

No va de eso...

DATO

El enlace era de un tipo que había encontrado los arquetipos que usamos todos los tíos cuando nos dirigimos a una mujer en un bar o discoteca para ligar. Siempre repetimos los mismos patrones. En cuanto me lo comentó Alberto prácticamente le amenacé de muerte si no me pasaba ese enlace. Hay que decir que, ciertamente, también me sentí identificado.

COMPAÑERO 1

Entonces, ¿dónde está el misterio? ¿En alguna teoría sobre arquetipos o qué?

MANU

No tiene nada que ver con el enlace. Cuenta qué pasó en la lista.

DATO

Al mandar el correo recibí múltiples respuestas. Algunas felicitándome por enviar ese correo como divinizándome, y otras exactamente lo contrario, demonizándome. Lo interesante era lo que dijo uno que se llamaba Manuel, que no es este puto pelirrojo, me acusaba de estar siempre hablando en negativo, de querer contagiar mi pesimismo a todos.

MANU

No solo dijo eso. En realidad no había pinchado el enlace.

DATO

Efectivamente. Me acuso de un montón de cosas, pero lo que realmente había demostrado era que no había pinchado el enlace, porque expresamente se lo pregunté: le pregunté qué había en el enlace que no le gustaba. Y respondió de manera imaginativa, como si el enlace fuera una continuación a todo lo que había escrito en el correo. Cuando en realidad el enlace no tenía nada que ver.

EX DE DATO 1

¿Y qué tiene eso de especial? Creo que intentáis decir algo.

MANU

La gracia está en el verdadero mensaje.

DATO

Efectivamente, la verdadera razón por la cual había escrito el mensaje no era para compartir con todos cómo se liga, ese era un giro irónico. Había otro nivel que trascendía, que consistía en provocar que aquellos que me traicionan se mostraran tal cual como son. 

PROF BARBAS

Un momento, eso parece interesante.

DATO

Efectivamente, el verdadero objeto del mensaje era una celada para que se mostraran cómo son los que eran descritos en el correo original. Para ello usaría de cebo un enlace que demostrara que yo era víctima de prejuicios incluso entre los míos.

PROF SUB DEL BARBAS

¿Y qué tiene eso de especial?

EX DE DATO 1

Yo lo habría adivinado...

DATO

Y no habrías dicho nada...

Dato y su ex se lanzan unas miradas de complicidad. Manu parece que está esperando a que se rematen las explicaciones. El profesor especialista en ese área sospecha que se viene ahora una teoría que podría ser o no aprovechable...

DATO

Es cuestión de darse cuenta de que quien me conoce, sin prejuicios, se podría haber dado cuenta de que era una trampa. Y que antes de juzgar mi correo habría que pinchar en el enlace. Es posible que podamos preguntarnos hasta qué punto una máquina sería capaz de entender mis penurias de vivir un vacío, de comprender que una página para ligar era una manera de frivolizar todo el mensaje y luego especular que el objeto era pillar a quien se quedara a medias de todo este razonamiento.

 PROF BARBAS

¿Y cómo llamas a ese proceso?

DATO

Yo lo llamaría consciencia trascendente de primer, segundo y tercer niveles.

PROF SUB DEL BARBAS

¿Y hay más niveles?

PROF BARBAS

¿Pero es correcto decir que realmente se encuentra esa información en el correo original?

DATO

Efectivamente, porque el correo es una lista de correo donde hay varias personas. Queda implícito que éstas podrían responder o no, por lo que el verdadero objetivo podría ser la relación que se tenga con ellos.

MANU

Eso era lo que quería que dijeras. Solo queda un detalle...

DATO

Efectivamente, esa conversación solo llegó hasta el tercer nivel. Pero lo ideal habría sido que yo hubiera sido gay, o que en esa lista hubieran caído algunas de mis ex, como si fueran ellas las tóxicas.

EXs DE DATO

¡Oye! ¡Pero qué te has creído!

DATO

Si hubiera sido así entonces casaría el enlace, además del correo original para crear así un mensaje completamente estético. Esa es la cuarta trascendencia: la que habría provocado una percepción trascendente por parte del receptor del mensaje al pinchar en el enlace.

MANU

¿Y hay más niveles de trascendencia de la consciencia?

PROFESOR

Hay infinitos...

DATO

Solo están esos cuatro. Corresponde con las cuatro grandes verdades del budismo: primero existe el dolor, luego se enlaza con una filosofía para abordarlo con sabiduría, de ahí se trasciende a llevarlo a la práctica con respeto más allá de prejuicios y, finalmente, está la gran verdad de la estética que trasciende a la ética.

PROF SUB DEL BARBAS

Muy..., simétrico.

COMPAÑERA CON LA QUE SOLO TUVE ROLLOS

¿Pero no eran cinco las grandes verdades del budismo?

DATO

Sí. Efectivamente, Sidharta...

NARRADOR

Y fue así cómo Dato estuvo explicando las cinco grandes verdades del budismo a sus compañeros y profesores, detallando teorías locas sobre si el fundador del budismo era ateo y ganándose de nuevo a sus ex's por si querían de nuevo tener lío con él.

 

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Teoría de la consciencia trascendente.

Sigo pensando que no tengo aún las bases para comprender cómo funcionan las artes escénicas; pero veré cómo las voy afrontando. En cualquier caso, la filosofía occidental ya le dedicó a la trascendencia un apartado especial a través de Kant, así como de Gustavo Bueno. Cuando Kant usaba la palabra "trascendente" a algo era como cuando Bueno usaba la palabra "teoría". Es decir, era el mecanismo que se usa para hacer un cierre categorial; más en concreto: una cosa es saber de física y otra es desarrollar la filosofía de la física. Se debe entender que uno puede ser bueno haciendo ensayos, pero reinterpretar qué debe postularse para mejorar los resultados supone tener una visión que trasciende.

Pues bien, observamos que efectivamente existe una idea de trascendencia. Ahora bien, la teoría de la física (la que hace que elijamos unos postulados u otros) no coincidirá con la teoría de la medicina (lo que hace que escuchemos al ontólogo frente al inmunólogo o viceversa); la cosa es que el conocimiento trascendente en una ciencia no da pistas necesariamente sobre el conocimiento trascendente de otra. De lo contrario sería como defender el fisicalismo (cosa que ya refuté por varias vías varias entradas atrás respondiendo a Davidson).

Por ello, a partir de la definición de trascendencia de Kant, o la idea de pensamiento circular de los filósofos modernos, deducimos que el término "trascendencia" no aporta ningún nuevo conocimiento, sino que es más bien una manera de etiquetar el cierre categorial...

Pues no.

La cosa es que en realidad debemos tirar de la filosofía oriental. Mediante la filosofía oriental entenderemos, para empezar, que cuando le decimos a un médico que algo nos duele en realidad estamos ofreciéndole una información que trasciende a su conocimiento; y que es la verdadera razón de porqué estamos hablando con él. El dolor, aun en teoría siendo cuantificable, solo puede ser cualificable en grados y de manera subjetiva. Molestia, picor, escozor, pinchazo, tormento... La suerte de poder llamarlo de alguna manera es el único medio del que se dispone para que compartamos la misma cucaracha de Wittgenstein. Es, por tanto, el primer resumen trascendente que exige una técnica común. La necesidad de empatizar el dolor, el placer..., el tono con el que afrontamos la expresión.

El siguiente nivel de trascendencia consiste en determinar hasta qué punto es interesante investigar o ignorar la información que se vierte sobre nosotros. Hablamos de postular cuánto de importante es un cúmulo de sentimientos, si nos parecen convincentes, si vale la pena investigar más sobre ellos, hasta qué punto es convincente. A partir de este punto se desarrollará lo que la filosofía oriental llamaba una sabiduría, que incorpora al conocimiento un carácter volitivo. Es la temática principal del segundo episodio de Star Wars.

Cuando desarrollamos el siguiente nivel debemos contrastar nuestras teorías con la realidad para no ser prejuiciosos. La empiria siempre trasciende a la teoría. Por eso, aunque se disponga de postulados aún debe haber un proceso de falsación, y es posible que la interpretación de algunos textos sea para facilitar ese proceso de falsación aun a riesgo de que se confunda con un proceso para alcanzar la sabiduría. Diremos que es como cuando queremos capturar los demonios que nos atormentan y no volvernos extremistas. Como decía Kant, hacer uso de lo apriorístico sobre lo analítico y experimentar sobre lo sintético.

El último nivel plasma una manera de cuadrar todos los niveles anteriores para conformar un todo dentro de todos sus posibles caminos. En algún sentido podría observarse una manera de comprender la trascendencia en sí misma según una estética que le sea propia; entonces como si fuera una película, todos los iconos casarán, el principio tendrá un final, lo que se abra se cerrará, el rico se perderá y el pobre ganará, el que no tenga esperanza encontrará motivos y el que era ciego de espíritu y tibio por naturaleza sentirá por fortuna para él un terrible desasosiego por vez primera.

No digo que haya conseguido estructurar los arquetipos de la pedagogía, de la interpretación. Pero si una máquina fuera capaz de entender el guión que he presentado entonces nadie le podría negar que se ha ganado el paraíso.


lunes, 23 de mayo de 2022

Teoría de los 12 ciudadanos

Hay muchos conservadores que odian la palabra "ciudadano". Por mi parte creo que debo adoptarlo como algo positivo, no como una manera de aludir a distopías que critiquen la planificación de la sociedad. Creo que podemos asumir las críticas sin sucumbir al desasosiego de creer que siempre acabará en desaste ¿A santo de qué se estudia economía o dirección de empresas si no es para planificar los recursos? La filosofía de tales planificaciones es exactamente lo que es la política de su gobierno, algo que puede quedar patente y por escrito. Y cuidado con los que intentan convertir tal filosofía en un concepto en negativo, como si fuera una filosofía mundana, en realidad la política se debe estudiar como una teoría económica cuando se habla de su poder ejecutivo.

Dicho esto, en lo que sí voy a centrarme es en recordar la existencia de una paradoja que hace imposible encontrar un representante entre los ciudadanos: una persona que piense como la mayoría. De hecho, para cada representante que escojamos siempre representará a una minoría tan aislada que muy probablemente no llegue ni al 10% del total de ciudadanos. Y esto hay que considerarlo desde el punto de vista de que las elecciones sean perfectas, sin corrupción, etc..., tal como las entendemos hoy día (con urnas físicas o electrónicas).

Un ciudadano es una persona que se compromete dentro del colectivo civilizado. Es menos que un militar, pues el compromiso de éste es el dar su vida a cambio de un sueldo, pero es más que el de un mero salvaje o un individuo cualquiera. El ciudadano ha sido definido siempre como un sujeto activo dentro de su ciudad; por lo que debe ser una persona que conoce sus deberes de convivencia solidarios al resto de la ciudadanía.

Cuando un niño aún no es consciente de sus obligaciones no podemos decir que se forme como ciudadano; y es normal. De la misma manera tampoco tendrá sentido esperar reinsertarlo en la sociedad como habría que hacerlo con un adulto por haber tenido el mismo comportamiento sociopático. El niño percibe la ciudadanía como un proceso personal que debe madurar.

Así que los 12 ciudadanos podría ser un perfil parecido al perfil profesional; es un perfil de personalidad donde no hay respuesta correcta ni respuesta errónea, pero una ciudad no puede formarse sin la existencia de los 12 ciudadanos. O, dicho de otra manera, si una ciudad está a medias y es imposible conformar una civilización, entonces los psicópatas se encargarán de infundir los miedos necesarios como para que toda la localidad tenga motivos para ser civilizada.

Sin los disturbios en los momentos de caos no se puede valorar la función de la policía; pero creer que lo que hace falta es gente con porras es el error - lo que falta es la personalidad de quien frene el disturbio, la porra o las armas solo son herramientas. Los medios de los que dispone cada ciudadano no es lo que evita que sucumbamos al salvajismo. Lo mismo ocurre en una central nuclear: muchos creerán que son los gadgets lo que hace que se mantenga la seguridad, cuando en realidad lo que importa son los protocolos. Contra accidentes, protocolos; contra salvajes, ciudadanos.

Empecemos por distinguir los tres grandes grupos: Militar, Fiscal y Trabajador. Hay que pensar que es posible formar parte de la población activa siendo Militar o Fiscal, pero hay que llamar a cada parte de alguna manera.

El Militar es el que se encara contra el salvajismo, acción por encima de todas las cosas. Es cardinal a la hora de tomar decisiones y suele funcionar mejor en un entorno piramidal donde en la cúspide tienen que estar los mejores. Su idea general es aprovechar las oportunidades.

El Fiscal es más fácil verlo como un periodista, alguien que difunde información - pero que la fiscaliza. Puede ser el abogado que acusa, pero también tiene sentido que la divulgue. Es quien se pone en medio para conectar el mundo conflictivo con la denuncia. Su visión es más mutable a la hora de adaptar sus decisiones entre Militar y Trabajador.

El Trabajador es el que estandariza lo que hace y busca ser lo más eficiente posible con sus recursos. Por eso su visión es muy diferente de la del Militar, pues el Trabajador es más reflexivo y es de opiniones Fijas centrándose en lo que puede perder cuando adoptan decisiones.

El Fiscal entiende a un Trabajador antes que a un Militar como gobernante; el Militar entiende al Fiscal gobernante antes que al Trabajador; el Trabajador entiende al Militar gobernante antes que al Fiscal. El Fiscal se siente más atraído por el Militar gobernante antes que por el civil, el Militar se siente más atraído por el Trabajador gobernante que por el Fiscal. El Trabajador se siente más atraído por el Fiscal gobernante que por el Militar. Diré que un ciudadano de izquierdas se rige por su atracción, mientras que el de derechas por aquel a quien entiende mejor.

Se puede demostrar matemáticamente que sucumbe a paradoja cualquier intento de encontrar un representante democrático bajo este modelo. O, dicho de otra manera, si este modelo es correcto el poder ejecutivo contradice la democracia.

Ahora procederé con la clasificación de cada grupo en las tres clasificaciones elementales, y la cuarta trascendental.

Los Militares se dividen elementalmente en combate, armada y pilotos. Coincidirá con tierra, mar y aire. Pero el matiz consiste en una pregunta fundamental: ¿cómo estás dispuesto a morir? ¿Portando el arma, pilotando el arma o formando parte del arma? Ésa sería la pregunta elemental para darle fundamento a su elección. Dada esa primera elección luego hay un modificador relativo a cómo enfocan el control de su trabajo, como sería si el combate es cuerpo a cuerpo o usando las mejores herramientas que automaticen el proceso. Sin embargo, a efectos de que solo sean 12 ciudadanos ignoraremos ese matiz.

Los Fiscales son más fáciles dividiéndolos a partir de que sean pensados como periodistas: reporteros, columnistas y documentalistas. Los reporteros viajan hasta el sitio, se enfrentan a las personas y las entrevistan para profundizar lo que se hace. El documentalista no filosofa como el columnista, ni determina qué es lo más importante, se centra en la constatación de los hechos a lo largo de la historia. La pregunta elemental se centra, por tanto, en hasta qué punto se le da importancia al testimonio.

Los Trabajadores los dividiremos por el sector donde trabajan: granjeros, artesanos o sirvientes. Una sociedad que desprecia a sus granjeros, incluyendo a los mineros, es una sociedad que acabará por depender demasiado de otras donde puedan suplirles, o puede que especulen demasiado con lo que consumen. La pregunta elemental es ¿cómo valora el producto de su trabajo? La creencia de que el sector servicios es más importante que el primario es uno de los errores que sostiene el modelo neoliberal actual, para así dar a entender que el colonialismo se da por motivos meritocráticos, y no por mero oportunismo.

Para cada grupo tendremos también una clasificación trascendental, en los Militares podríamos llamarlo los guardias, que se centran en el subterfugio, en la relación más humana, con civiles, etc... No todos los guardias son iguales, y obedecen a múltiples clasificaciones pues, para empezar, bien podrían ser militares del tipo combate, piloto o armada; pero la manera correcta de colocar esta clasificación es como si fuera solidaria a estas clasificaciones. De esta manera diríamos que los militares se clasifican en combate, piloto, armada y guardia. Aunque la pregunta trascendente es si este militar prefiere el subterfugio o los combates abiertos.

En los Fiscales el grupo trascendente es el que se centra en los hechos. Entendiendo que en ocasiones hay quien gusta de crear una crónica de todo lo sucedido para buscarle una relación causa-efecto. Y este pensamiento es trascendente a la clasificación anterior; por lo que también puede hacerse solidaria.

En los Trabajadores el grupo trascendente es el que gestiona; como diciendo que el que gestiona una granja bien podría ser el granjero, pero tiene más sentido pensar que el trabajo que lleva a cabo el que gestiona trasciende a la empresa en sí tratándola como un producto.

Por tanto, en definitiva, observamos 12 tipos de ciudadanos que, si nos damos cuenta, no son ninguno prescindible. Es imposible crear una sociedad sin esos 12 ciudadanos; independientemente de que estudiándolos podemos observar que dos ciudadanos del mismo tipo desarrollarán un carácter que podría ser muy diferente. Y, claro, en la medida en la que acaban teniendo distintos perfiles podrían ser más adecuados para unos cometidos u otros. Al fin y al cabo, en el sector servicios se ha considerado que médicos, abogados, contables, etc... acabarán en el mismo saco a la hora de ver al resto de los ciudadanos. Y tan pronto como parece un tanto descabellado en realidad se puede observar que tiene bastante sentido: el tipo que viene de un entorno "universitario" suele acabar tirando o a la izquierda o a la derecha, suele ser conservador o progresista, y así... No se plantea debates serios, y encima cree que todo gira en torno a esas problemáticas que son menores.

Desde este punto de vista, por lo menos, independientemente de que un sujeto trabaje o haya trabajado como soldado puede que su personalidad nos induzca a pensar que tiene vocación Militar, signifique lo que signifique eso ¿Sería malo descubrir que nuestra florista tiene espíritu de Militar de armada, por ejemplo?

En cualquier caso esta es solo la introducción a una apreciación que nos ayuda a entender los conflictos políticos entre los ciudadanos y su obligado desentendimiento.

 

 

martes, 17 de mayo de 2022

Nueva teoría: los 81 estados de salud del Estado

Voy a tocar de nuevo la política. Es más que probable que lo que voy a decir ya esté estudiado, pero como lo que escribo aquí es para desahogarme, tampoco me preocupa mucho la originalidad o la innovación. La verdad es que si lo escribo aquí es porque no lo veo reflejado en los medios tradicionales, y creo que es fundamental para comprender cuándo una economía enferma.

La economía es la ciencia o estudio del buen uso de los recursos. Es, por tanto, la ciencia que plantea cómo hacer un uso eficiente de los escasos recursos de los que se dispone. Me llama mucho la atención de que siempre que se muestra una infografía, o una gráfica, no se plasman los elementos primordiales de un Estado para estudiar su estado de salud. Esto es, poder ver las cuentas del Estado en un ejercicio concreto dividido en sus cuatro partes más importantes: activo y pasivo, fijo y móvil. Se supone que ése debe ser el punto de vista de todo gobernante para saber hacia dónde ir, qué enfocar, cómo enfocarlo..., para hacer un presupuesto realista.

Es decir, es imposible que los gobernantes puedan presupuestar o votar presupuestos sin tener esas cuatro cantidades bien definidas, y trazables.

Esto es como el que se pone a conducir un coche y comprueba que cuando gira el volante el coche no gira. Pues bien, eso es lo primero. Lo primero es poder ver a través del parabrisas, o de que cuando pises el freno el coche veas que pueda frenar. El problema es que si no se tiene como mínimo eso entonces es imposible presupuestar. Y es ahora cuando surge la duda: ¿y qué si presupuestamos mal? Pues bien, si se presupuesta mal se corre el riesgo de que el Estado acabe enfermo, acabe débil, se discapacite en algún sentido, se vuelva inestable.

Esa es la motivación de este post: estudiar las distintas clases de enfermedades que sufre un Estado a causa de su gobierno. Porque claro, no es cuestión de poner una persona al azar en el poder ejecutivo; la cosa es que ni necesitamos tal poder ejecutivo, ni tampoco podemos permitirnos el lujo de construir un vehículo al margen de las leyes del Pueblo. Y, en lo que se refiere a actuar con celeridad, para eso están los que se encuentren en la reserva: una lista de sujetos ministrables que se regirán por una llamada excepcional.

En definitiva, no hace falta política salvo para legislar y, aún así, tampoco hace falta crear equipos para legislar cosas parecidas. Es decir, si se agrupan varias personas de un mismo equipo político debe ser por un motivo coyuntural, porque los partidos políticos no aportan absolutamente nada. Y poco a poco se irá desgranando el porqué.

Para ello vamos a coger a toda la población del país que queramos evaluar. Procedemos a distinguir a los contribuyentes que pagan su impuesto directo y a los subvencionados estructurales directos del Estado de los que no reciben subvenciones fijas, o de los que solo pagan o cobran servicios esporádicos. Es decir, hay un ingreso fijo y un cobro fijo del estado; igual que está la balanza de pagos que contabiliza lo que se compra y lo que se paga entre ciudadanos de distintos países.

Pongamos a todos los funcionarios, cobran del estado más de lo que pagan en la declaración de la renta; mientras que los autónomos y trabajadores por cuenta ajena pagan más al estado de lo que reciben en concepto de subvención por su actividad. A los primeros, junto a los niños, clase política y a la clase en severa pobreza, etc..., se le considerará la población pasiva. Mientras que a los que pagan directamente más al estado se le llamará población activa. 

Vamos a ordenar todos los ciudadanos a partir de la diferencia entre lo que reciben y lo que dan, entendiendo que la población pasiva tendrán una renta negativa o cero, mientras que la activa tendrán una renta estrictamente positiva. De aquí extraemos nuestro primer gráfico, y también las debidas conclusiones: tenemos dos curvas y cada curva puede tener una de tres formas posibles.

La curva puede ser (0) un exponencial que a medida que se aleja del 0 describe una asíntota vertical, (1) una recta con una pendiente bien definida, (2) un exponencial que a medida que se acerca al 0 describe una asíntota vertical. Ahora bien, si la integral de la primera curva no está contenido en la integral de la segunda entonces diremos que la balanza está desequilibrada. En este primer estudio diríamos que el desequilibrio es estructural, porque afecta a cómo se organiza la población activa y pasiva. Sin embargo el desequilibrio es, en principio, independiente del tipo de curva. Pues la curvatura lo que nos dice no es si hay desequilibrio, sino si el sistema es (11) meritocrático. Es decir, en la medida en la que el sistema no es meritocrático podríamos decir que se trata de un sistema oportunista.

Nótese que, como en las quinielas, es muy difícil que se dé el símbolo 2. Esto es debido a que las sociedades que se estructuren con algún 2, como podría pasar en Dubai, Emiratos Árabes, o países de ese "tipo" (y hablo sin haber estudiado si realmente es así), si consiguen el equilibrio es probable que el exceso de oportunismo no les permita tener salida ante las vacas flacas - o que existan duras injusticias que provoquen cambios políticos sorprendentes (cisnes negros). Así que diré que el 2 es signo de que hay otro tipo de inestabilidad, puede que social, basado posiblemente en la desigualdad. Aunque, por supuesto, éste es el nacimiento de esta teoría desde mi punto de vista. Tendría que hablar con un experto en economía para que me dijera si existe o no estos estudios, y cuáles son sus consideraciones.

Tal como lo veo, mis valoraciones son demasiado básicas como para ponerlas en cuestionamiento y, al mismo tiempo, no las tengo al alcance de la mano con los datos que se publican. Lo cual es lo que me deja con una mala sensación: debería de ser fácil saber si España es un país desequilibrado y hasta qué punto el nepotismo está marcando la agenda del país.

Por otro lado está la balanza de pagos; que es más sencillo. Los impuestos indirectos se suman, junto con la población que falta: los turistas se incorporan en el activo, inmigrantes no nacionalizados en el pasivo, se suman las subvenciones casuales a las empresas como gasto y obtenemos una idea de déficit o superávit. Ahora bien, volvemos a ordenar la población manteniendo sus ganancias y pérdidas estructurales. La diferencia de las dos integrales nos dirá hasta qué punto una sociedad es deficitaria (yo lo llamaría desequilibrio total, aunque se puede también estudiar su desequilibrio coyuntural por separado), pero en lo que me voy a centrar es en la curvatura. Una sociedad meritocrática en la balanza de pagos es una sociedad terriblemente eficiente, que genera unos beneficios para la sociedad en su conjunto que es como cuando se compara a un atleta corredor de fondo con un niño de ocho años compitiendo en los cien metros lisos.


Por tanto no hablo tanto de "justicia social", hablo de un problema win-win.

Y el hecho de que no tengamos al alcance esa información, que los que suelen evaluar los datos lo ignoran..., que se centren en tonterías neoliberales, o que haya una lectura de aumentar los gastos del estado sin más..., esos debates inocuos que es como cuando estamos ante una noche muy oscura en mitad de un desierto donde no se distingue nada y los hay que se encamotan en ir a la derecha o a la izquierda... ¡Pero si no se ve nada! ¿Cómo saben hacia qué invertir y de qué manera hacerlo? Pretenden crear más instituciones, poner más subvenciones, dar donaciones..., pero no hay un plan de comprobación de si se hizo lo correcto, no se evalúa a qué se está invirtiendo, no se dan herramientas contra la corrupción, a favor de la trasparencia..., es un caos. Luego vemos nuevos cisnes negros y, desde mi punto de vista, todas las socialdemocracias se fundamentan en estos mismos principios.

De vez en cuando se observa al clásico defensor del mainstream que te habla con un tono infantilizador y te dice que sí..., que si quiero ver los presupuestos del estado solo tengo que ir a tal página, que si quiero saber en qué gasta el estado el dinero solo tengo que leer el BOE..., así todo el tiempo, en una maraña de gráficas que están desequilibradas en algún sentido, con herramientas oxidadas donde para informaciones importantes se prohibe su recopilación, con la opción de reclamar más trasparencia sin que ese portal actúe de manera ni eficiente ni responsable. Se escurre el bulto, pero el problema persiste.

En definitiva, se puede estudiar la enfermedad que sufre un Estado tras codificar las cuatro curvas y estudar sus desequilibrios, el estructural y el total. Un estado con buen total pero mal estructural tiene una enorme dependencia del tiempo que vive, cualquier cambio podría provocar una crisis importante de la que no saldrá. Por eso es importante no dormirse en los laureles, que por fuera alguien parezca atlético no significa que cualquier día no pueda acabar fulminado. Lo estructural puede dar sorpresas, y para someter a la población para que el desequilibrio no afecte hay que mentir mucho, provocar demasiados desequilibrios, y eso acabará afectando al total tarde o temprano.

domingo, 15 de mayo de 2022

Los géneros Oficiales. Lo canónico.

Toca volver tocarle las narices a Tokorov y Barthes...

A medida que he estado leyendo sobre semiología, semiótica y pragmática, sabiendo que la pragmática es la parte de la lingüística que se preocupa en los signos que se hacen materiales para la comunicación, no he leído hasta ahora ningún autor que se centrara en los temas que ahora menciono. Quizá lo redescubra en Kristeva y me lleve una alegría, no hay que olvidar que aún no he leído lo suficiente como para aseverar qué no ha dicho ella.

Sin embargo sí hay una corriente generalizada y una impresión más que justificada a la hora de pensar que este tema se ha pretendido ignorar de manera expresa: resulta que existe un género que se sale de lo convencional, o lo reconocido, y este es justamente el género reconocido en sí. Me refiero a las obras que son consideradas canónicas, o propias al género que aseguran. En definitiva, que son exactamente lo contrario a una obra amarillista, se trataría de una obra que ha conseguido no solo ofertarse como una ficción de calidad, si fuera el caso, sino que además ha hecho uso del corpus correctamente dentro de la idioléctica de los autores específicos.

Bien debo confesar que el estudio de la idioléctica corresponde con la segunda fase de los estudios de Kristeva, por lo que por esa razón es probable que me encuentre con alguna grata sorpresa; sin embargo no dejaré de mencionarlo ahora, pues es ahora cuando me ha parecido más oportuno hacerlo.

En estos momentos había tocado el tema del satanismo como un género literario que nos ofrece una perspectiva que podría ayudar a crear una ciencia en la propia religión; es la única manera que tiene una religión de constituir una ciencia, salvo que se reconozcan los edictos papales o equivalente como documentos científicos sabiendo que están ausentes de confrontación de pares o falsación.

Efectivamente, no hablo en broma cuando digo que el que escribe dentro de esta rama literaria no puede hacerlo de cualquier manera - debe regirse por unos cánones. Y donde mejor se entiende lo mencionado es precisamente en la literatura de Lovecraft y derivados...

Pero antes de nada procederé a hacer una leve introducción sobre lo que es un género oficial.

Es bien sabido que la preocupación filológica de lo que es un género se debe principalmente a las transformaciones entre historias de un mismo género; en el sentido de que cuando se intercambian unos personajes por otros para unos mismos arquetipos lo que tenemos es una sensación de que se repite exactamente la misma historia. La idea de género, por tanto, bien podría adercarse a una forma de establecer una barrera insalvable por parte de autores que sin materia gris a la hora de intentar plagiar a los grandes genios de la narrativa - por ejemplo.

Ahora bien, me sorprende que Todorov en su enorme estudio y consideración, así como lo pudo haber contemplado Barthes, se olvidara de, por ejemplo, las plantillas de Lope de Vega. Góngora escribió a Lope de Vega para criticarle sobre lo enormemente previsibles que eran cada una de sus obras de teatro, de cómo el aristócrata vivía un drama, el plebeyo una comedia... Cada voz era previsible, y el final no aportaba ningún reto intelectual. Hacía obras de teatro como churros, y ganaba muchísimo dinero por ello.

Si yo fuera un auténtico experto de las letras y tuviera preocupación con tenerlo todo bien hilado ahora mismo me pondría a buscar libros y referencias para comprobar, entre otras cosas, qué le respondería el Fénix de los Ingenios. Porque lo que Góngora realmente le decía no era que era un mal escritor, sino exactamente lo contrario: que sería capaz de crear las más grandes obras de teatro de la historia de la humanidad si no fuera tan ávido por el dinero. Y la cosa es tal que así: yo creo que lo que tenía Lope de Vega en mente fue dos cosas, la primera era que en realidad se había quedado con la hegemonía absoluta del género teatral - haciendo temer a cualquier ingenuo rival el pretender dedicarse a ello. La segunda es que sospecho que lo que estaba creando era un género Oficial dentro del teatro.

Supongamos que algún incauto coetáneo de Lope de Vega se le ocurriera crear una obra de teatro..., la cosa es: ¿por qué representar esa BAZOFIA cuando podríamos representar un genuino y reciente Lope de Vega? Tanto miedo ha creado Lope de Vega a los señores del teatro que lo único que se ha intentado con respecto a su figura ha sido representar sus obras hasta el día de hoy, y nadie se ha atrevido a crear una biografía del autor. De escenificar su tan alargada y próspera vida llena de resultados fructíferos y aparentemente efímeros ¿Qué clase de historia estaría a la altura del señor Lope? Solo un autor canónico que haya dirigido, o puesto en escena, algunas de sus obras podría atreverse a hacer un guión digno de tal maestro. Pero no..., hasta el día de hoy no me consta de nadie con las agallas necesarias. Yo mismo no sería capaz, pero no soy del mundo de la farándula - así que me excuso con motivos.

Lo canónico supone leer la obra y determinar que ésta cumple los requisitos de hacerse pasar por otra obra del autor de referencia. Por ejemplo, cuando apareció el Quijote de Castañeda, Cervantes tenía como dos opciones: o le daba el visto bueno, o se horrorizaba. Al parecer se comportó más como lo segundo. Hasta el punto de que todos aseguran que cerró su obra matando al Quijote para asegurarse de que nadie pudiera continuar con la leyenda. Es decir, Cervantes no quería crear una zaga, un género oficial, no quería compartir sus reglas para que otros escritores escribieran según sus cánones.

Visto así, ¿dónde está la parte que hace que el autor sea prescindible como diría Barthes? Parece más bien que hay una reafirmación del protagonista del autor. Ya sea para evitar que un personaje sea mancillado, o para mantener las ganancias en el gran negocio del teatro.

Por eso, volviendo a la búsqueda de la obra magistral de Lope de Vega, en la que me he basado vagamente en mis relatos del "Castillo del conde Mancillo" en este blog, éste bien podría responder que malas no podrían ser las obras cuando el propio autor no era tan fácilmente sustituido. Cuando él mismo era una estrella por lo que hacía y muchos habrían querrido imitarle.

Cuando estudiamos la vida y obra de Lovecraft observamos cómo a él le pasó exactamente lo contrario: en su vida su obra no fue suficientemente reconocida. Sin ir más lejos, el propio Lovecraft ideó un personaje en sus propios relatos de terror al que, según interpreto, acabaría por ser timado por un gran demonio con el que negociaría el que lo trasladara al panteón de los dioses. Las interpretaciones, como pasa con todo, cuando no han quedado claras acaban por no ser canónicas: faltaría la confesión del autor, de algún amigo, una novela suya o..., la apreciación aceptada por un texto considerado canónico.

Los textos canónicos corresponden con lo que los miembros del grupo consideran que es lo oficial. La Iglesia, sin ir más lejos, tiene sus propios textos canónicos, que son los que se adecúan a la ciencia de la religión que ha determinado el Papa por verdadera. Pero cuando hay más de un autor estudiando la validez del texto entonces la ciencia adquiere fuerza; esto ocurre con las interpretaciones gnósticas y, más aún, con aquellas que han sido consideradas satanistas precisamente porque no se limitan a ninguna clase de canon hasta el punto de ser consideradas blasfemas.

En otras ocasiones habré mencionado cuál es la naturaleza de la verdadera filosofía de una religión, pero en esta entrada no toca desarrollarlo. El asunto pertinente es que para que un autor pueda ser besado por la oficialidad del género al que quiere entrar antes deberá pasar por una especie de rito que, en principio, siempre es el mismo - más allá de que el sujeto en cuestión sea el autor mismo, o alguna jugada que provenga de él.

El rito que debe pasar el que quiere entrar dentro de la idioléctica de un género oficial consiste en escribir una obra que no mencione los nombres del género (en el caso de los mundos de Lovecraft hablaríamos de Cthulu, Nodens, Astur, Azathoth, etc...) para acto seguido invocar sus comportamientos. Es decir, se trata de incorporar personajes que recuerden al rey amarillo, sin decir que es el rey amarillo, ciudades que recuerden a la ruina de Sarcosa, sin ser la ciudad Sarcosa mencionada... De esta manera los críticos canónicos podrían decir que esa obra es genuina y, con esas, el autor ya ha hecho su bautizo de fuego.

Otra opción es todo lo contrario, que supone homenajear los nombres en un mundo independiente; usar los símbolos en un mundo que hace referencia a éstos para poner en boca de terceros interpretaciones que podrían ser falsas - pero como están en boca de personajes ficticios entonces se tiene así la oportunidad de invocar esas historias igualmente sin temor a que el rey amarillo explote de ira.

Al fin y al cabo, ¿qué pasaría con el autor que se atreva a usar en vano el signo amarillo? ¿Qué se debe esperar de quien mancille el buen nombre de los personajes de esa zaga? Corre el riesgo que le quiten la máscara para comprobar que, efectivamente, hay un autor putrefacto detrás de ella. Alguien que no está a la altura de la leyenda que encierran los mitos del Cthulu. Y entonces el autor sería vilipendiado por la crítica, escupido, y lo tratarían de traidor.

Es decir, cuando las obras han conseguido encontrar la estructura necesaria para eliminar al autor podemos decir que se vuelven meméticas, sin embargo existe otra manera de que se vuelvan meméticas: consiste en que invoquen a través de su corpus llamadas atávicas que evocan sentimientos profundos ya sea de amor, miedo, comedia... La idioléctica necesaria para evocar con una denominación específica tales sensaciones forman parte del género oficial y de un orden cronológico, porque se hacen dependientes de sus autores. Los canonicos deberán tener una suerte de referencias bibliográficas que les permita tener controlados los términos a partir de las aportaciones de los distintos autores canónicos que, en principio, no deberán de ser muchos para cada género.

Por eso, como ocurre con la Biblia, se puede hacer un estudio de la filosofía verdadera de la obra literaria y lo que la hizo memética. Para ello usaremos las técnicas que usaba Propp para el estudio de los ritos, por ejemplo, para darle un sentido cronológico a la supervivencia de un concepto simple que, con el tiempo, sucumbe al Olvido. Y es que no hay que olvidar que los géneros Oficiales persisten debido a sus ritos, y eso les convierte en religiones salvo por un único detalle significativo: sus autores deben ser ateos, salvo que quieran ser considerados religiosos y crean en lo que inventan.

Los autores canónicos siempre los he llamado satanistas ateos, en ocasiones iluminati, quizá sea más apropiado llamarlos canónicos simplemente - para que no parezca que hay un ente trascendental que los vigila, y que además tenga cuernos y sea perverso. 

Aún así, existiendo este tipo de géneros, todavía hay sitio para la trascendencia porque: si Carcosa es una ciudad que, como Zanarkand en la zaga de los Final Fantasy, fue arrasada por el abismo entonces solo hay que comprender en el meme que genera qué elementos literarios tenemos arraigados en nuestra amígdala de manera que nos llame tanto la atención.



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