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miércoles, 6 de abril de 2022

La retórica y el mito

El ser humano es muy gregario, se comporta como una máquina. Aquellas personas que han sido hacktivistas lo saben: se llega más lejos mediante la ingeniería social que mediante el criptoanálisis. Los sistemas de seguridad son más confiables cuanto más confiable es el protocolo humano. De la misma manera, todos los automatismos que se intentan implantar suele ser para mejorar la eficiencia y la seguridad, como puede ser el hacer las carreteras más rectas, o incorporar inteligencia artificial en los coches.

Ese caracter gregario hace que en el fondo tenga una idea en mente, por encima y por delante del resto. Trabajar con muchas ideas en paralelo es algo que hacemos todos, pero solo se puede ser consciente de una a la vez, solo se puede adquirir experiencia de una cosa a la vez. Esto es porque la historia que una persona vive donde la protagonista sea ella misma exige pasar por unas pautas espacio-temporales.

En cada momento el yo ha estado en un sitio y ha hecho una serie de cosas. Además el ser humano prestará una especial atención más en unas cosas que en otras; las palabras, los conceptos, mantienen una relación jerárquica en importancia, donde los conceptos más importantes imponen una dictadura ferrea frente al resto de los conceptos para generar una estructura piramidal con una pendiente exponencial. O así se refleja empíricamente gracias a la ley Zipf.

Mucho peor que la ley de la gravedad es la ley Zipf, pues la ley de la gravedad la podemos burlar mediante la ley de los vasos comunicantes, la de cambios de presión, la entropía..., pero la ley Zipf marca el paso de la consciencia del individuo, le obliga a prestar atención a cosas muy concretas. Es la ley que automatiza al individuo.

Los griegos estudiaron cómo el individuo se automatizaba dentro de su propio estudio de ingeniería social, lo llamaron retórica. La retórica es el estudio de las formas conativas en el lenguaje. Si decimos que el ser humano está fuertemente estructurado por la manera que tiene de ver el lenguaje todo apunta a que la retórica deberá reconocer también alguna clase de estructura.

De la misma manera podemos hablar del mito. Las historias que han conseguido ser herederas de su lengua fueron las que consiguieron matar al autor, al construirse un meme capaz de ser replicado - como ya he comentado en este blog. Una buena retórica, así como un buen mito, consigue convertir a su autor en un reflejo de intelectualidad de lo que se entiende por un precursor, un analista. El equivalente a un profeta o, quizá más apropiado, un prehombre. No como un protohombre, sino como alguien que se adelanta al resto. Un descubridor de mundos más que un creador mismo.

La retórica somete a las masas a decisiones que se preveen necesarias; igual que el mito consigue replicar experiencias que marcan a la sociedad por su dramatismo. En filología los estructuralistas son los que se preocuparon de adelantar los distintos niveles a los que se enfrentan para examinar la estructura de una obra. Es decir, no basta con una simple clasificación en fases sino que además debe complementarse con otras clasificaciones que permitan constituir todos los modificadores a las frases que se van emitiendo.

Como si fuera un juego de cartas, como el Gloomhaven, cada acción y cada carta representa un cambio en el contexto, y resulta que los juegos de tipo Dungeon siempre espera una serie de tónicas: que si unos monstruos a los que vencer, que si un modo de atacar, una manera de contabilizar la vida que tienes, la experiencia, el dinero..., y el azar, si corresponde. En esos juegos todas esas dimensiones van cambiando a medida que los jugadores van adoptando decisiones. Razón por la cual no se puede tener una única clasificación, porque los elementos con los que se trabaja en un mito o en la retórica suelen ser de diferente naturaleza.

Tal como veo las cosas, sí distinguiría el análisis estructural en tan solo 3 niveles. Donde el primero encajaría con la manera que tenemos de clasificar los objetos, o iconos, así como la manera que tenemos de clasificar los dioses (como pangeáticos, parejas, triadas o dobles parejas), así como la manera que tenemos de clasificar las obras del séptimo arte (largometraje, miniserie de dos capítulos, trilogía y serie)... Ya hablé en el blog de "lo inercial" sobre este nivel, pero donde también se ve reflejado es en el "Pistis sophitia", donde los 13 arrepentimientos corresponde con los 12 ciclos aeónicos del zodíaco que, una vez más, coincide con los 12 trabajos de Heracles para pasar de un loco a un dios.

El segundo nivel es el relativo a las 8 esferas o, como cito en este blog, los 8 pronombres. Son los actantes de la historia. Es importante reconocer en la retórica quiénes son los actantes, sus personajes. Porque es conocido que para Umberto Eco existe un autor ideal y un lector ideal; el autor idealiza a su lector y el lector a su autor. Sin embargo desde mi punto de vista ése enfoque está incompleto: los distintos actantes puede que se subdividan en estereotipos tan diversos como los arcanos mayores del tarot de Marsella; como describo en mi blog de explicaciones de Luces y espectros. En este nivel es donde nos encontramos con figuras que explican lo que es el logos para los griegos, pero también aparece el patriarcado de Simone de Beauvoir, que se parece mucho al Leviatán de Locke. Esta clase de arcanos son arquetipos con vida propia dentro de una civilización: parecen vivos, están entre nosotros, pero no viven si no es a través de nosotros. El meme sólo se repite mientras exista una cultura capaz de hacerlo. Es como el ruido que se mantiene molesto mientras haya alguien a quien poder molestar, pero con el detalle de que estas esferas, que para Propp eran 7, se comportan como si estuvieran vivas - mientras haya alguien que las reviva en el recuerdo. Es la sensación que debe generar creer en las hadas, como lo puede ser creer en un Hierofante, pues de su temor nace la idea de Dios.

El tercer nivel es el más bajo, pues es donde están las funciones del lenguaje. Con el tiempo y los años he comprobado que la mejor forma de automatizar la generación de textos es reconociendo la naturaleza de las funciones del lenguaje. Para Propp había una treintena de funciones del lenguaje, para Campbell había unas pocas menos. Para mí que todas las funciones de lenguaje son las mismas, pues la diferencia entre un género y otro es el orden de la clasificación de las funciones de lenguaje, que es siempre la misma. La misma secuencia de Estereotipo, Justificación, Idealismo y Pragmatismo. En una obra es posible romper esta secuencia, pero para iniciar una nueva que se debe mantener (como ocurre en el largometraje Porco Rosso, o como ocurre en El Quijote, para provocar un cambio en las esferas pasándolos de heroicos a románticos, o a la inversa), o puede que la ruptura de la secuencia se solape (como en el estudio del chiste antiguo) para generar una sensación de frivolidad si estamos plasmando un mundo lejano irrelevante o para generar una sensación de drama si estamos tocando alguna clase de realidad muy presente bastante relevante. Es decir, el truco está en la palabra "sound" del inglés, lo que llamo "relevancia"; que suele ir en contraste analogía con la palabra corrección, para conformar una suerte de completitud. Es decir, una historia muy relevante que consiga ser coherente con alguna clase de marco nos ofrecerá una teoría interna que nos permitirá hacer operaciones internas, es decir inferencias. Del drama se aprende, y de la comedia se comprende. Porque si no distinguimos lo irrelevante de lo relevante a muy poco se nos podría ir la pinza comiéndonos el coco por cosas sin importancia.

Hasta este punto he intentado hacer un compendio de ideas para tenerlas todas juntas, pero algo me dice que me dejo cosas en el tintero. Como la idea del marco: las funciones del lenguaje quedan definidas dentro de un marco que establece el propio logos. Lo cual no es poquita cosa.



martes, 29 de marzo de 2022

El friki y el supervillano

En la mitología de nuestra era hay dos figuras especiales que llaman la atención. En el antiguo arcano de la emperatriz tenemos al supervillano, mientras que en sustitución al colgado tenemos al friki. Sin embargo sus adaptaciones a la época que vivimos son muy especiales.

Para empezar el supervillano no puede existir, es imposible. El supervillano es un sujeto cuya influencia ha llegado a tal extremo que todos los influencers estarían como por debajo de él, y pretendiendo hacer lo que hace él. El supervillano es uno de esos sujetos que tienen la intención de acabar con grandes cantidades de personas a nivel genocidio mundial, con el peculiar matiz de que debe ser convincente para que no parezca un puto loco ¿Por qué le iba a convenir a nadie tener tanto poder?

Si acabas con todos los disidentes te quedas sin población, si la población descubre que no tiene poder podrían usar la fuerza en tu contra, si te creas una fuerza coercitiva que descubre que está siendo usada para acabar con sus propios familiares entonces serás depuesto, si se descubre un sistema nepótico los jueces perseguirán a los miembros de la fuerza coercitiva, si se incluye a todo el sistema fiscalizador la gente descubrirá que no tiene otro mecanismo salvo el asesinato..., y así. Al final resulta que el supervillano lo tiene muy difícil porque su existencia habilita el discurso marxista; el hecho de que Marx no pudiera adivinar la laxitud del proletariado es porque creía que no había una clase fiscalizadora.

Esto nos lleva a una pregunta, ¿qué es lo que hace que aparezcan supervillanos? Cuando una persona consigue ser influyente en la venta de productos ésta empieza a tener ofertas, pueden convertirse en ejecutivos, publicistas, productores, políticos... El influyente no es una persona con un gran talento, sino con el suficiente talento como para mantener su influencia; tampoco es una persona que trabaje duro, sino que trabaja lo necesario para mantener el equilibrio. Es como un surfista: con ser capaz de quedarse sobre la tabla y tener la suerte de que te llegue una ola a tu altura es más que suficiente.

Aún así podemos encontrar una persona influyente que necesita de otra persona influyente; como el publicista que necesita saber si un youtuber sería una buena imagen para su marca. El publicista lo que debe hacer es crearse la imagen del youtuber perfecto para esa marca: describir lo que más le gusta, lo que suele hacer, cómo lo vive..., y entonces tiene que plantearse si esa persona influyente estaría dispuesta a recomendar el canal del youtuber. Si es que sí entonces el youtuber es un buen candidato para hacer publicidad para esa marca, y muy probablemente el anuncio publicitario encaje con una sustitución de ese youtuber ideal por parte del youtuber real.

La influencia del supervillano es una influencia extrínseca: se puede estudiar mediante correlaciones. Cuando el supervillano adopta una decisión vemos de manera material cómo acaba ocurriendo, pero no porque tenga un poder extrínseco para ejercer esa decisión (como lo tendría un emperador) sino porque intrínsecamente se relaciona gracias a esa influencia extrínseca. Es decir, este señor no tiene ningún poder sobre nosotros, pero explícitamente le compramos lo que vende.

Por el lado contrario tenemos a los sujetos cuya influencia intrínsecamente es prácticamente nula. Estos sujetos son los frikis. Y es aquí donde nos encontramos en una peculiar paradoja, porque el mundo friki puede ser mainstream y tiene muchísimo mercadeo. Está claro que el mejor youtuber que venda cosas frikis debe ser un megafriki. Y en youtuber es difícil encontrar a ningún usuario que no sea friki..., al menos los que no lo sean muy probablemente acaben en TV.

El friki en realidad se define de manera independiente al supervillano o al emperador: es un sujeto que se contrapone a la autoridad de lo que se considera la corriente habitual. En principio el friki podría ser considerado un inmoral, según esa definición - cuando no. El inmoral es el que actúa expresamente en contra porque tiene unos preceptos éticos que están por encima, eso es propio de la gente "mala" (que no es el supervillano, ni tampoco el emperador). El friki tiene su más perfecta definición en lo que suelo llamar humor ácido: el que presenta Los Simpsons.

En Los Simpsons la idea central consiste en intentar acabar con la autoridad de sus personajes, al crear situaciones que rompen el encanto de quien pretende formar unos fans. Ese mundo roto en autoridad es lo que permite que la serie se mantenga capítulo tras capítulo exactamente igual, para dar la impresión de que todo mantiene un invariante. Los rasgos comunes consisten en que si algún personaje intenta parecer mejor de lo estipulado automáticamente algo le frenará, algo intrínseco en todo el sistema. Para que una serie de televisión prospere tiene que encontrar la manera de hacer imperecedero la fórmula que le hizo triunfar, casualmente la fórmula que le hace triunfar coincide con la que la hace imperecedera en este caso.

Aunque la idea de lo que es un friki parecería que consiste en un sujeto al que le gusta los comics, en realidad ese perfil no es el que pretendo mencionar aquí. Existe un tipo de sujetos que intrínsecamente no disponen de ninguna clase de influencia, de manera que si una persona influyente homenagea oficialmente a alguien así debería de hacerlo de manera condescendiente. El supervillano de la tele no puede homenagear al friki de Youtube. Para hacer algo así hay que pasar por la misma barrera que consiguió superar Los Simpsons, y crear una fórmula que permita generar esa conexión.

De una manera parecida ocurre entre el presidente de una gran corporación y un autónomo. Parecería raro ver cómo los presidentes de una corporación consideraran influyente a un kioskero, el hecho de que alguien pueda conseguir algo así supone comprender cómo funcionan los mitos de hoy día de una manera especial, con sus excepciones.

Por eso, el que haya sido capaz de llegar hasta aquí tal vez disfrute de alguna clase de ventaja social inesperada al percibir el mundo de manera diferente.

jueves, 20 de enero de 2022

Las cualidades meméticas

Es fácil encontrar autores que nos hablen de los memes, y que estudien cómo aparecen a posteriori; pero a mí lo que me interesa es la manera en la que podamos clasificarlos para estudiar sus relaciones algebraicas. En mi blog de "Explicaciones de Luces y Espectros" se puede observar cómo afronto los memes a los que llamo arcontes, y aquí los he refundado como esferas. Cada esfera tendrá un conjunto de cualidades que tendrán activadas en positivo o en negativo; al conjunto de cualidades en positivo o en negativo los llamo eones, en referencia a los memes resultantes de mantener la cualidad a través del tiempo inalterable debido a que es invocada/usada por las esferas.

Son temas difíciles de explicar para quien no las entiende, pero que encajan muy bien cuando las comprendes. Funcionan como las matemáticas, es decir: los matemáticos no necesitan de tantas explicaciones para las mismas lecciones cuando éstas son constructivas. El formalismo matemático está mucho menos presente de lo que mucha gente se imagina. De la misma manera, las esferas definidas por la civilización se rigen por una estructura algebraica que es más susceptible de ser descubierta que lo que muchos se imaginan. Sin ir más lejos, la explicación de tales elementos habría sido un buen capítulo para el libro "Cuando fuimos máquinas" que estoy tocando como una posibilidad...

El estudio de las cualidades meméticas sé y me consta que no es un tema conocido por prácticamente casi ninguna persona, porque sólo unos pocos psicólogos suelen mencionar el hecho de que el mal es un concepto moral/cultural, y los filósofos no parece que se hayan mojado demasiado. Se observan afirmaciones aberrantes como las relativas al "machismo" que demuestran que la política no ha venido a ayudar, sino más bien a enmarranar el debate filosófico. No sirven ni para hacer propaganda ni aun cuando están compartiendo la trinchera. El político socialdemócrata ensucia los conceptos que toca porque su fin de capitalizar sus votos suelen ir en contradicción a las ideas.

Para empezar, da la impresión de que el machista es malo, y eso es un error: una cosa es ser machista y otra diferente es ser malo. Y eso tomando en cuenta ambos conceptos. Es decir, es como cuando hablamos del que es tonto: una cosa es ser tonto y otra es ser machista, por ejemplo. La cosa es que cuando se utilizan ciertas valoraciones lo primero es darse cuenta de cómo pueden trabajar las palabras.

Es decir, las palabras machista, malo, tonto, imbécil..., parten de conceptos independientes, pero se pueden combinar para redefinir el término hacia niveles superiores. Cuando yo mismo me atrevo a hacer tests que evalúen lo tonto que uno es, o qué tipo de ficha sería en mi novela, eso es porque poseo un álgebra que me permite evaluar las propias cualidades meméticas de las esferas que planteo. En la medida en la que sea capaz de comprobar que los eones son simétricos a través de las preguntas puedo estar seguro de que el test está balanceado (si no lo estuviera el sistema de puntuación debería de adulterarse multiplicándolo por un factor).

Ejemplos de cualidades meméticas podrían ser las siguientes:

- Trasgresión de las normas morales

- Seguimiento de una ética o ley natural

- Disfruta de la traición

- Respeto de lo más importante

- Respeto de lo causal y el equilibrio

- Uso del drama en oposición a tener autoridad

Si recogemos en orden esos elementos podemos establecer definiciones:

Maldad:     +++000

Justicia:     0+0++0

Derecho:    -+00+0

Logos:        0+00+-

Voluntad:    0+-0+0

Sometedor: 0+0+0-

Especulador: +0+0+0

Moralista:   -0-00- 

Bufón:         +0+0-0

Y así podría continuar..., sin estar seguro si realmente lo estoy haciendo realmente bien. Puedo observar etiquetas atribuibles a las personas, como si fuera el rol que desempeñan en la historia principal de su propia vida. Esos roles conforman un papel dentro de la sociedad a la que pertenecen. Si fueran meras bestias, y no seres civilizados, tales roles no existirían. Sin embargo en toda sociedad civilizada siempre existirá un sujeto que ejercerá el magisterio (jueces que se atienen al derecho), personas que legislan (que nos dicen qué es lo que es justo), un ejecutivo que decide cómo repartir (sometedor) y un consultor que aprovecha para mover los hilos a su favor (especulador), y así sucesivamente... Cuando observamos los rasgos comunes que tienen también podemos imaginarnos que las mismas esferas pueden estar en dos estados: constructivas o destructivas; pueden ayudar a la civilización o pueden ir contra la propia historia.

Sin embargo lo más fascinante es cuando ponemos todas esas esferas en un orden de manera que podamos operar entre ellas a través de una operación de grupo, donde puedan ejercer de medio para transformar una esfera en otra. Eso mismo ya lo expliqué en mi anterior blog hace años.

Lo que me parece triste es que esta tecnología es medieval; y que esos arcanos no los haya visto superado en los actuales ensayos de informática relativos a filología e inteligencia artificial. Aquí hablo, lógicamente, con información de primera mano. Los arcanos que explicaban cómo crear historias son mejores que el GP3 en muchos aspectos. Y esto es algo que, por un lado, me intriga y, por el otro, me apena y horroriza.

Es como si la sociedad fuera a menos.

 

lunes, 30 de noviembre de 2020

Aprende a arengar

Ya es Lunes y ayer me desintoxiqué a base de gases. Vuelvo a ser inmortal..., por un tiempo.

La clave de toda buena revolución consiste en demostrar que es el otro el liante, el que hace las cosas más difíciles. Para ello, sólo hay que remarcar lo difícil que es controlar la corrupción con las simplezas del otro, o lo fácil que es que se sucumba a la corrupción con sus complejidades.

Una buena forma de extraer la viabilidad de una empresa es mediante el análisis DAFO, sabiendo que lo autoritario corresponde con las fortalezas y las oportunidades, lo financiable con las amenazas y fortalezas y lo autónomo corresponde con debilidades y fortalezas. Las arengas en ocasiones claman hacia lo autoritario, lo financiable o lo autónomo; esto es, los tres tipos de liderazgo que reconocen los griegos: cardinal, móvil y fijo respectivamente.

 

Cuando somos autoritarios:

"Luchad y puede que muráis. Huid y viviréis. Un tiempo al menos. Y al morir en vuestro lecho, dentro de muchos años, ¿no estaréis dispuestos a cambiar todos los días desde hoy, por una oportunidad, solo una oportunidad de volver aquí a matar a nuestros enemigos? Puede que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán ¡¡la libertad!!"

En este punto la arenga clama por utopías a conseguir y la grandeza de quienes claman por ellas. Se ningunean debilidades propias y la amenaza que hay en ciernes. Los conceptos suelen ser abstractos y debe haber una fuerte cohesión referencial a fortalezas y oportunidades. Toda buena arenga debe tener los formatos típicos de "Más vale X Y que -X -Y". Ejemplo: "Más vale morir de pie que vivir sentado". Cuando Y es un complemento de X y la elección de X e Y dependen de oportunidades y fortalezas entonces obtenemos un discurso relevante y convincente - que además resonará en la gente como si lo hubieras pensado (cuando en realidad cualquier máquina podría generarlo automáticamente gracias a un corpus en condiciones).

Elige este discurso preferentemente cuando busques convencer a tu opositor.


Cuando somos financiables:

"¡Avanzad sin temor a la Oscuridad! ¡Luchad! ¡Luchad, jinetes de Theoden! ¡Caerán las lanzas! ¡Se quebrarán los escudos! ¡Aún restará la espada! ¡Rojo será el día hasta el nacer del Sol! ¡Cabalgad! ¡Galopad! ¡Cabalgad hasta la desolación y el fin del mundo! ¡MUERTE! ¡MUERTE! ¡MUERTE! ¡ADELANTE, EORLINGAS!"

Este modelo se da cuando has seleccionado a los más aguerridos y valientes y los has colocado en tus filas para convertirse en un ejemplo a seguir. Existe una obsesión a clamar hacia las amenazas, lo que no está bajo nuestro control, pero para eso están nuestras fortalezas. Nosotros somos fuertes porque asumimos la desesperación con una sonrisa. Que no nos den las cosas hechas porque les escupimos en la cara. Somos depredadores, no tenemos debilidades reconocibles. Somos los 300 espartanos, y si las flechas tapan el cielo entonces sentiremos euforia porque lucharemos en la oscuridad. Aquí se suele usar la ironía del deseo a la muerte y la desolación, lo bohemio y el fracaso como parte de la lucha continua y sin tregua. Perder como un paso previo a la victoria irremediable.

Elige este discurso para convencer a un banco para que te financie un proyecto.

 

Cuando somos autónomos:
"¡Seguid en posición, hacedles frente! Hijos de Gondor, y de Rohan, mis hermanos... Veo en vuestros ojos el mismo miedo que encogería mi propio corazón. Pudiera llegar el día en que el valor de los hombres decayera. En que olvidáramos a nuestros compañeros y se rompieran los lazos de nuestra comunidad. Pero hoy no es ese día. En que una hora de lobos y escudos rotos rubricaran la consumación de la edad de los hombres. Pero hoy no es ese día. En este día lucharemos. Por todo aquello que vuestro corazón ama, de esta buena tierra. Os llamo a luchar ¡Hombres del Oeste!"

En este discurso somos unos sobraos. Se menciona con fuerza tanto nuestras fortalezas como nuestras debilidades, como si todo lo que es ajeno a nosotros importara bien poco. La cohesión referencial se centra en el interior, como si lo que se tuviera delante fuera irrelevante. Hay algo a lo que hay que incidir, y reincidir, la reiteración es propio de cabezotas: que nosotros marcamos el ritmo, nosotros somos quienes decidimos cuándo y cómo. Que no seremos ni los mejores, ni los más adecuados, pero absolutamente nadie nos va a arrebatar nuestro derecho a ser nosotros mismos. Aquí hay que tirar de máximas universales para fabricarse un discurso automático: valerse de conceptos como Patria, Amor, Libertad..., y definirlos en nuestro provecho. Mucha abstracción pero poca cohesión profunda.

Utiliza este discurso para hacer frente a quienes quieran romper tus filas.
Cuando en el 15M hice un análisis de las arengas, o incluso en otro blog también las cité como un recurso literario de carácter persistente, las clasifiqué en virtud de los conocimientos que tenía entonces. Ahora, gracias a que he madurado mis análisis de textos, las veo como más automáticas - como de diseño. Es decir, se puede hacer una clasificación de arengas a partir de las mediciones de cohmetrix o, mejor aún, a partir de mi versión reducida de cohmetrix (Cohmetrix Lithe). Y mediante una estructura que confronte el cuerpo del contexto con el generador de textos se podría entrenar una red neuronal con el suficiente número de parámetros en su transformer para que genere discursos inspiradores.

Todo lo que digo es tecnológicamente viable hoy día.

viernes, 21 de diciembre de 2018

El intrusismo de eliminar arcanos

Una ministra lo ha comentado: quiere eliminar el amor cortés. Ése es el nivel del gobierno. Lo peor no es que lo haya dicho con las palabras que he usado, ha usado incluso unos términos mucho más absurdos con el que no tendría cobertura para salirse con una aclaración por un posible malentendido.
Hoy tocaré el tema de qué es exactamente un arcano, planteado de manera no oscura, para que se entienda hasta qué punto es útil ese término y cómo afectan los arquetipos y su eliminación.


jueves, 20 de diciembre de 2018

El secreto para crear tu propio monstruito

Monstruos de Bolsillo, egrégores, casi-criaturas que tienen vida propia y luchan a tu favor, criaturas que aún no te crees que estén vivos - que no existen, pero les tratas como si fuera así. En esta entrada voy a desvelar una de las técnicas que más desarrollaba con mis colegas en informática (o en el instituto) cuando confeccionábamos una broma, una chanza, un hoaxe..., las pequeñas reglas de un mundo alternativo que se mantenga por sí mismo.


Tierra: Día 19/07/24 punto de inflexión

Ayer se produjo el punto de inflexión a escala mundial. Dependiendo de lo que hagan y no hagan los gobiernos tras lo sucedido ayer las dos c...

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