lunes, 21 de febrero de 2022

Cuando ganó Trump... El test de la democracia

Recuerdo cuando ganó Trump, me recordó que yo no vivía la realidad de EEUU y que el análisis político suele ser muy complejo. Y eso se me pasó porque creí que una figura tan esperpéntica no tenía ninguna posibilidad. Y es que, efectivamente, tenemos como dos o tres tipos de presidentes: están los que se centran en ser autoritarios y defender una forma de pensar, y están los figurines - los floreros. En principio, en oposición a esos dos grupos, están los que se centran en discutir políticas, los representantes de los ciudadanos. Pero ya digo, el tercer grupo no me consta.

Cuando tenemos un candidato éste suele pretender aparentar ser un figurín. De esa forma su partido tendrá buena financiación, que se gastarán en la propaganda no del partido sino del candidato. De la misma manera, hay dos tipos de figurines: los que usan su figura para ser autoritarios y los que se valen de la autoridad para alimentar su figurín. A los primeros los podemos llamar: los dictadores y a los segundos los demagógicos. De hecho, a los primeros más bien los suelen llamar no populistas, en oposición a los que sí lo son. Sin embargo la palabra "populismo" no la usaré yo, porque dificulta ver cuál es el papel que debe desempeñar el representante.

Más de uno podría preguntarme porqué llamo dictador a un sujeto que se encarga de aparentar poder, o porqué llamo demagógico en vez de populista a quien se vale del poder para alimentar su ego, y es que resulta que ni todos los narcisistas son demagógicos, ni tampoco todos los populistas (como se le achacó en su momento al admirable Rafael Correa). Aún así hablar de admiración en un dictador es factible, como le fue factible hablar de democracia a Sócrates habiendo exclavitud o desigualdades importantes ¿Acaso puedo elegir buenos referentes entre los que acaban siendo presidentes? Yo no habría actuado como ellos, pero es que el resto son una auténtica vergüenza.

Cuando una persona se vale del poder para ejecutar decisiones que deberían de estar legisladas o sueltas, sujetas o libres, lo que veo es que se está ejerciendo unos dictados al margen del Pueblo. Pero esta no será otra entrada en la que hable de la incompatibilidad del poder ejecutivo con la democracia, o de cómo las urnas matemáticamente no pueden calcular ninguna representación en el ejecutivo.

De lo que iba a hablar es de que si a alguien se le ocurre una manera de gobernar un grupo social la única forma de hacerlo debe ser de manera democrática; y el gobierno debe hacerse mediante fórmulas que permitan a sus miembros alcanzar la paz social dentro del grupo. Como es bien sabido, hay fanáticos que no quieren oir hablar de palabras calientes como "socialismo", "comunismo", "proletario", "paz social", etc... Está claro que el problema lo tienen ellos, y da la impresión de que hay que edulcolarles las cosas como si fueran niños pequeños. El lenguaje asertivo es siempre lo más adecuado y, por supuesto, que sea trazable debería de considerarse lo idóneo. Por eso el uso de según qué términos es de agradecer en ciertos documentos aunque le incomode a más de uno.

No hay que olvidar que en ocasiones nos encontramos con grupos que se forman de forma jerárquica y que algunos sociólogos los llaman "grupos sociales", diré que esos grupos no los llamo de esa manera y que están justificados como una extensión del estado debido a que se les reconoce una jerarquía militar basada en la meritocracia para resolver problemas urgentes oficialmente de manera exclusiva. Pero, obviamente, eso no es un partido político - eso es más propio de guerrilleros.

Un partido político debe ser democrático, y debe defender un programa de democracia a grandes rasgos capaz de confrontarse a los retos más importantes. Es decir, las democracias pueden ser pervertidas por los dictadores y los demagogos; me estoy dando cuenta de que hablo de dictadores y tiranos..., me da pereza volver atrás y cambiar "demagogo" por "tirano". Bueno..., continuaré como si tal cosa.

Cuando una persona me dice que es socialdemócrata, así como cuando alguien dice no serlo pero al final acaba defendiendo todos los principios de la socialdemocracia, le suelo lanzar preguntas del siguiente test (si realmente le tomo en serio), en realidad si veo que es socialdemócrata (mainstream) lo raro es que sea consciente de que debería de distinguir entre ser eso y ser demócrata y claro..., tenemos la cita de Churchill, una de las más tóxicas para hacer creer que socialdemocracia es lo mismo que democracia: esa que dice que la democracia es el menos malo de los sistemas; cuando la democracia es el único posible.

 

TEST DE LA DEMOCRACIA ¿Realmente tienes una idea de democracia o sólo te gusta fardar?

 

1. ¿Cómo se protege el sistema de quienes tienen más dinero? ¿Qué es el nepotismo en tu sistema?

Tal vez en tu sistema los que tienen más dinero tienen derecho a la mejor educación, la mejor sanidad, la mejor cultura, las mejores oportunidades de proyecto..., ¿qué diferencia tu esquema de la ley del más fuerte? Aquellos que nacen dentro de unas pocas familias disfrutarán de unos derechos antimeritocráticos, ¿o cómo se lucha contra el nepotismo? Los amigos de las más grandes familias tienen derecho a adquirir las mejores subvenciones, los cargos más importantes..., y no hay concursos públicos porque lo que importa es la amistad: ¿es así como debe funcionar tu sistema? Dilo abiertamente. Si fuera injusto, ¿se deben tocar las herencias familiares? ¿Se debe hablar de impuesto de sucesiones? ¿Es legal que una empresa pase de padres a hijos? ¿No es la empresa una extensión del estado, o es enemiga? ¿Qué papel juegan los estatutos de la empresa, sus licencias? ¿Cómo se confedera o delega las responsabilidades de la empresa en el sistema?

 

2. ¿Cómo se aplica la ley? ¿Se aplica sin más o todavía hay que ejecutarla...? ¿Eres un puto burócrata?

Una de las propiedades más típicas de la socialdemocracia es el crear una comisión para investigar la investigación que se produjo cuando la comisión responsable no investigó la ejecución de una sentencia puesta en firme por otra comisión. Los organistas se sienten muy orgullosos de que el sistema democrático sea una estructura gigantesca de señores delante de unas máquinas de escribir escribiendo..., cosas. Ya hay alguien que se encarga de llevar a cabo el encargo. Y a eso lo llaman "separación de poderes", o también "café para todos", o también "complejidad histórica"... Como dando a entender que si se lucha contra la burocracia lo que se está haciendo es no reconocer la separación de poderes, o ser un centralista, o ser un simplista...

La cosa es simple: si la ley es la que es y un juez la interpreta en un ámbito de urgencia entonces sólo podrá ejecutarse de una única manera, no hará falta ningún político. De la misma manera, si resulta que la sentencia necesitara incorporar el nombre de una institución donde encerrar al sujeto y no es costumbre incorporar esos datos dentro de un fallo..., ¡pues qué complicado determinar qué hacer en esos casos! Ya sea incorporando el nombre de la institución en el fallo o no haciéndolo, como dando a entender que lo que no está legislado es porque no importa. Y si no importa..., ¿para qué un señor entre medias que decida? ¿Para qué un secretario general que le ponga sello a cómo se ejecuta una decisión adoptada?

Esto es, tras un fallo habrá un supremo que lo revise ¿Pero es como en España que tras la primera instancia hay un tribunal superior y tras el tribunal superior hay un supremo? ¿Para qué ese paso intermedio? ¿Acaso no le da más margen al que está más vinculado con los que estén en el poder? ¿Acaso esos esquemas no podrían favorecer a unos frente a otros hasta el punto de que sean conscientes de que tienen esa ventaja como para organizarse criminalmente?


3. ¿Cómo defines dictador y tirano en tu democracia? ¿Tienen cabida o son expulsados? ¿Quiénes los echa?

El dictador es el sujeto que se vale de su posición en el ejecutivo para imponer autoritariamente sus decisiones al colectivo que los representa; básicamente es el ideal de todos los políticos en una socialdemocracia. El tirano, sin embargo, es un sujeto al que le atribuyen una autoridad de la que se vale para alienar al colectivo a partir de sus apetencias personales. Y, efectivamente, lo que vemos habitualmente es cómo los tiranos pueden desplazar a los dictadores en las urnas.

Hay filósofos que ven positivo que un tirano, un militar, ocupe un puesto e imponga un criterio para alimentar su ego. La parte positiva del tirano es que es coherente y si el colectivo sufre él también, porque técnicamente son "amantes". El tirano convierte al grupo social en un grupo comunitario, donde él es el padre, la madre, la hermana, el amante, el junior, etc... ¿Tu sistema tiene mecanismos para castigar a los que intentan convertir el grupo social en un grupo comunitario? Si no es así, más vale dejarlo claro: los grupos comunitarios sólo funcionan hasta un cierto tamaño. Además de ser muy nepóticos y controladores de la vida de la gente.

¿Qué mecanismos hay que usar contra los dictadores cuando es el pueblo el que desea verse reflejado en el dictador que han elegido? ¿Es así como defines tu democracia? El perfil que eliges para que se desempeñe un cargo, ¿por qué es útil si consideras que es presidente de una asociación? ¿Cuál es su misión visión, el papel exclusivo que desempeña? Lo digo porque si es el lider jerárquico entiendo que está por motivos de urgencia, y si está evaluado por un sistema meritocrático entonces no hace urnas - su ámbito no sería de presidente, tendría que estar sometido temporalmente o en ámbitos específicos de su cargo ¿Cómo se justifica el cargo permanente? ¿Y cómo se justifica el cargo en general (que exista una presidencia de todos los ministerios)? ¿Es que se quiere tener a una persona que simbolice la unicidad de todos los poderes? ¿Qué diferencia hay conque lo haga un monarca? ¿Qué decisiones puede adoptar al margen de la voluntad del pueblo?

Y dicen..., "¡ay, es que no lo entiendes!", "muchas", "eres muy simplista", "lo que dices no es realista", etc. Y mi respuesta es: "sigo esperando una respuesta".


4. ¿Quién es el poseedor de todo el marco en el que se sostiene el Derecho? ¿Lo deciden los tecnócratas?

La Constitución es redactada por unos abogados, así que su hermenéutica sólo será entendida por abogados. De la misma manera, si se nos niega la capacidad para participar porque los ingenieros niegan que podamos entrar en contacto lo que tendremos será una democracia diseñada por los ingenieros ¿Cómo se sanciona en tu sistema quién pone la fórmula? ¿Acaso lo que se referenda no debe ser puesto en cuestión? ¿Te permiten cuestionar las fórmulas o te marean con debates menores como si va haber o no monarquía? Si el papel de algunas instituciones no es representativa entonces tampoco lo es traer ese debate. Se coló la monarquía porque nadie cuestionó la fórmula, por tanto si podemos cuestionar la fórmula caerá o no la monarquía. El debate de la fórmula nos dice que si el pueblo creía que la Constitución garantizaba una casa para todos entonces esa es la única interpretación posible.

Así, una vez decidido el marco, ¿cuáles son los ámbitos de urgencia en los que se ubican las leyes para que sean aplicadas y cómo serán sancionadas? Decir quién se encarga no es suficiente si no se termina de explicar cómo queda todo redactado hasta el tercer grado.  Y aquí el cierre categorial de esta pregunta consiste en explicar cómo va a reconocer cada una de las cuestiones que se redacten, quiénes las referendarán, cómo se pondrán en cuestión y cambiarán, así como se fijarán plazos y ampliaciones para establecer contextos. Todo esto ya lo he tocado en este blog en distintas secciones..., mi idea es que quien me cuestione esta pregunta deberá tenerlo al menos tan claro como yo.


5. ¿Quién fiscaliza? ¿Un puto abogado o alguien elegido por el pueblo? ¿Puede el juez acusar más allá del fiscal?

Parece que bipolarizo el problema, cuando no. No digo que el fiscal o es un letrado que ganó un concurso o alguien escogido por el Pueblo; la síntesis de ambas posiciones puede ser lo interesante una vez entendido dónde está el caos en cualquiera de las otras dos. Porque si el Ministerio Fiscal es una institución que directamente representa a los ciudadanos entonces corre el riesgo que sus representantes sean víctimas de la perversión de los tecnócratas bien formados y, por otro lado, si es el tecnócrata bien formado el que se encarga de perseguir unos delitos u otros entonces veremos lo que pasa en España: la indignación de no entender porqué no se persigue lo que más nos llama la atención.

Por tanto, si mi solución pasa por decir que el ministerio fiscal es la fusión de los colegios de periodistas, abogados y gente de ciencias sociales que son votados en sus colegios de manera vitalicia entonces se puede comprender la oposición que supone ese esquema con respecto a todo el sistema tal como lo conocemos. La de cuestiones que urgen debido a lo que veo una bonanza: que el poder vitalicio exista para defender posturas parciales representativas en el pueblo, y que ese poder pueda convertirse en columnas dentro de los medios de comunicación para avivar una línea editorial que el pueblo pueda sancionar mediante el poder del referendo. Y eso nos lleva a la siguiente cuestión, que creo que es la más molar...


6. ¿Cuál es el poder del referendum ciudadano? ¿Cómo se convoca y sobre qué se aplica?

Activar un referendo es una cosa, pero que sea aplicable a un problema que emerge también significa que hay leyes que entran dentro de un ámbito de urgencia que pueden ser puestas en cuestión. Por eso mismo, si hasta lo que es firme se puede cuestionar con sólo reunir unas firmas, lo primero será plantear cuántas firmas, y en qué tiempos, para activar un proceso de referendo que pregunte a la ciudadanía.


7. Extra ¿Son las preguntas anteriores imprescincibles? ¿Qué es la democracia aberrante?

Básicamente estas son las ideas que se me cruzan por la cabeza sobre cómo define cada uno eso que llama "democracia". Si nos damos cuenta al final la democracia sólo puede ser una cosa, pero si no está del todo bien definida entonces el marco constitucional sólo podrá constituir un sistema aberrante. Por eso los grupos que quieran constituir el sistema democrático bien definido deberán responder a las seis preguntas y, por ende, si un partido político pretende licuarse entre las ambiguedades a ese partido yo no lo consideraría democrático, sería dictatorial o tiránico en la medida que su gobernante iría tomando decisiones sobre la marcha. Por eso la séptima pregunta: si hay alguna pregunta que no es tan importante de cerrar categorialmente entonces, ¿cuál es? Que es como decir, ¿qué se entiende por democracia aberrante? ¿Hasta qué puede llegar a deformarse la democracia sin dejar de ser democracia?


Y ahora sí. Un buen uso a esta entrada es valerse de ella para trolear a todo usuario que nos encontremos por las redes y así obligarle a definirse en estos aspectos. Es básicamente lo que hago, porque sé que cuando se trolea a un fanático aberrante tarde o temprano se ve en la obligación de converger a un modelo más sólido - a que se defina del todo y cierre sus posturas abiertamente.


viernes, 18 de febrero de 2022

Cuando das el 10 la gente fascina

En España se nos clasifica sobre 10, en otros países sobre 100. Eso ví en una película china de estudiantes de instituto. Y resulta que hay cierto perfil de personas que funcionan mejor cuando dan el 10..., el 10%.

Para muchas personas el 10% de alguien equivale a un 10 de 10 para lo que están dispuestas a luchar, y esa es la sensación que me ha dado al abrir el correo: las visitas a mis artículos de divulgación, que no representan ni el 10% de lo que soy capaz de hacer. Otros artículos que han exigido mostrar mis últimos avanves, para los cuales sí necesité usar mi materia gris, no han sido ni abiertos. Mis artículos se quedarán ahí, y con las nuevas normas que me excluyen del programa de pagos, jamás ganaré nada por haberlos escrito.

Hay gente que si da el 10% satisfacen al completo, si dan el 20% empiezan a dar miedo - quizá lo tomen por loco, al proponer ideas que, una vez justificadas, no serán entendidas. Algo así pasaba con Gustavo Bueno, él no cumplía la regla del 10, pero tenía seguidores que se limitaban a memetizar sus ideas - tan pronto como Gustavo Bueno defendía que hay grandes bloques globalizadores económicos, luego vemos entre quienes lo referencian algún doctor que niegue la existencia de civilizaciones. Son muestras del esperpento, de cómo se conforman con parecer inteligentes.

Mi estimación es que si Bueno se hubiera preocupado de no dar más allá del 10% tal vez el 100% de las personas que le fueran a sacar provecho entendieran sus ideas para replicarlas. El 90% se puede dejar sin divulgar, sólo dejándolo a disposición de curiosos y estudiosos. Al fin y al cabo quien dice que la gente merece "la verdad" vive una mentira.

Cuando publiqué mi primer libro me preocupé de publicar sólo el 50% de lo que tenía, para liberar mi estrés - que me diera la impresión de que no lo tenía oculto. Como dando la opción a la gente a que supiera lo que tenía oculto. Pero fue un error, cuando se tiene demasiado por ofrecer no puedes dar de un cierto porcentaje. Me fijé cómo se me criticaba por los temas más consolidados - y es que si me hubiera limitado a explicar lo consolidado, haciendo bucles sobre ese 10%, entonces sí se habría comprendido mejor.

Pero también escribimos para mejorar, aprender lo que se debe hacer y lo que no. De ahí la novela Luces y espectros; el nombre de luces y sombras ya estaba cogido por un autor español, así que quise hacer una ligera modificación para mantener la referencia. Pero sí, con un 10% de luz se ve suficientemente bien. Cuando te vales de aparatos podrás aumentar la intensidad de la luz sin que deslumbre.

Con los años sé a ciencia cierta que el 50% es imposible que lo presente, salvo en ficción. Independientemente de que esté consolidado, de que se replique y dé buenos resultados. Independientemente de que sea innovador. Y eso es por una de las reglas del tao que la gente obvia: el evitar el chovinismo, esas tradiciones que no se vinculan con la perfección o el buen uso de la razón.

Por otro lado, ¿qué importa si la gente no sabe? Les puedes decir "No mires arriba"... Como lo urgente emerge siempre puedes quedar en plan "ya os lo dije", mientras ves el mundo arder. Lo que pasa es que cuando se repite tantas veces ya cansa.

Luego está ese experimento que se puede hacer: ¿si rapto a un académico y le ato a una silla y acto seguido le pongo una grabación donde doy el 100% se le explotaría físicamente la cabeza? ¿Podría volver a andar por cómo le dejaría tracto con todo lo que le iba a meter? Puede que me encontrara con un superacadémico ultramasoquista y que, mientras su cuerpo se descompone con el nuevo conocimiento, me siguiera diciendo "¡dame más, dame más!". Ante lo cual me generaría una sensación de culpabilidad ya que en esta relación el responsable sería yo.

No. Lo normal es que si le doy a alguien el 100%, al sobrepasar ya el 50% se cerraría en banda y me seguiría el juego como a los locos. De hecho, para conseguir que me escuchara tendría que empezar a hablar como un villano, temblándome la voz, en plan megalómano, mientras me brillen los ojos..., así se interesaría en analizar lo que digo, aunque sea por motivos psicológicos, para darle alguna oportunidad racional a ser escuchado.

No hay manera. Y sin un target el producto final no puede ser construido. No hay ganas.

Aun así tengo varios proyectos que puedo acabar fácilmente, y probar a usarlos para falsar mis teorías. Tengo mucho trabajo autoimpuesto que no le va a servir a nadie, salvo a mí y a mis ganas de hacer el tonto. En todo este recorrido, tal vez haga realidad el sueño que tuve anoche: soñé que tenía alquilado un apartamento en la planta cuarta; donde el apartamento tenía tres niveles, y todo era de madera - incluido la tecnología, como el ratón del ordenador. Era una apartamento clandestino que nadie sabía que tenía, pero estaba muerto - sin muebles para vivir (si tenía ratón no tenía ordenador). Aún así, al despertar, me percaté de que era lo máximo a lo que jamás podría soñar aspirar.


miércoles, 16 de febrero de 2022

La degradación del lenguaje

Nada, que no me conformo, tengo que meter una nueva teoría mientras sigo anclado en saber cuál debe ser el siguiente paso. 

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Podría empezar a desarrollar cualquiera de mis teorías para intentar falsarlas, pero hay algo que me escama..., y eso es la degradación del lenguaje. Es una teoría loca, si te paras a pensar, pero a esta altura para mí tiene todo el sentido del mundo. La idea es que es fácil comprobar cuáles deben ser las acciones semánticas en un lenguaje para trabajar con el contexto, hasta ahí llego: que si la relación de contenido y algún operador de complemento, por ejemplo. Pero cuando he estado trabajando en la gamificación que permita aprender los casos de un idioma me he dado cuenta de que podía resimplificar aún más el código, para reconocer gramáticas de manera diferente.

Esto es, de una manera o de otra la idea de que el lenguaje debe ser recursivo desaparece a la hora de aprender patrones. Ya sea para inferir nuevo conocimiento, como para aprender la gramática más enreversada que se nos ocurra necesitamos un lenguaje no recursivo, ni siquiera uno en el que se aplique el teorema de bombeo - hay que hacer más bien un bombeo "falsado". Y claro, eso me escama: ¿el lenguaje natural en toda su potencia sin ser siquiera expresión regular?

El caso es que no me costaría añadirle potencia al lenguaje que reconoce los patrones, pero claro, como es innecesario porque no lo necesito para reconocer expresiones, ni para guardar la información..., entonces, ¿por qué no creo una gramática de recursión "adiabática"? En cierta manera me recuerda a la política que siguen los transformers frente a la recursión de las redes neuronales..., ¿voy por el buen camino? Me he quedado todo loco.

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Ayer ya me comunicó Medium que iba a sacarme del programa de pagos; desde hacía tres años había abandonado a esa empresa, y ésta me venía pagando no sé si casi un euro al mes. Mis ensayos tienen más valor, pero eso es lo de menos; me marché porque si uno de los administradores saboteaba a un usuario no eran trasparentes.

Ahora se han dado cuenta de que su negocio no atrae tanta materia gris, y que están cargando con muchos usuarios que escriben tonterías para cargar con los gastos de la empresa. El llamamiento ya lo hicieron, y he visto cómo gente muy inteligente les daba puerta: cuando una empresa degrada sus servicios iniciales debe ser siempre para mejorar sus servicios, para ser más eficiente. La degradación de la potencia de tu empresa si no está asociada a un trabajo más personalizado y depurado no es sino signo de que la empresa irá en barrena. 

Cuando las compañías de viaje determinan que ganan más eliminando los cacahuetes gratis automáticamente a alguien le tiene que venir una señal de alarma: ¿dónde está el límite? ¿qué hacía que esos cacahuetes estuvieran antes ahí y que ahora no les valga la pena? La conversión del cliente en ganado permite a la compañía vender pienso en sustitución de platos bien cocinados. Eso que en una empresa se permite en la ingeniería no está permitido: no se puede diseñar para mal, no por una cuestión de ética, sino de eficiencia.

Algún día el sistema socialeconómico estará estructuralmente constituido de manera que las entidades jurídicas de las empresas sean una extensión del estado, no entidades en competición contra el estado como decía el perturbado de Stalin, sino integrantes del estado - como se establece en la única manera de comprender lo que es el pacto social. Y la única manera de conseguirlo es fomentando y creando trasparencia.

Pero las revistas de divulgación científicas no quieren ser trasparentes, quizá porque piensen que la primera en serlo saldrá perjudicada frente a sus competidores, y frente a la fiscalidad del estado.

Veo que un mundo más sencillo es posible, un modelo más adiabático permite resolver problemas de naturaleza mucho más recursiva; y ese modelo son las empresas, que tienen un cierto carácter temporal hasta que resuelvan su misión-visión. No pueden ser patrimonio de nadie, porque sería como decir que ciertos problemas sociales son patrimonio de una familia. Y eso es monarquía encubierta. Eso es socialdemocracia. Y no funciona. 

Hay que simplificar el sistema, su lenguaje.


martes, 15 de febrero de 2022

Los supranegacionistas

Una entrada nueva, una palabreja nueva ¡Cómo me pone! Sin embargo el objeto de esta entrada es conectar conceptos aparentemente inconectables. Así que veré si se me activan las neuronas y me ayudan a configurar un sistema de conceptos en los que la sociedad no suele ser muy consciente que existen, con sus caminitos.

En el fondo sospecho que se me van a olvidar la mitad de los conceptos..., pero o escribo esto o ya veremos.

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En el arte de la manipulación de masas existen técnicas que se muestran con distintos formatos. Esto es, de cara al estudio del comportamiento humano aparentan una cosa cuando su naturaleza interna es exactamente la contraria. Tenemos muchas evidencias de manipulaciones expresas: la más palmaria es el papel del jefe, el ejecutivo, que consiste en aparentar tener el poder - ya que su poder en realidad no existe. De hecho, podría decir mucho al respecto: los jefes que no saben que no existe el poder acaban perdiendo su poder con más facilidad, y a la historia me remito.

Empecemos por los más famosos dictadores de nuestra historia conocida (la que me enseñaron en el colegio, por supuesto, no podéis exigirme mucho): tenemos a Franco como el dictador más exitoso de todos los que hubo en España, en contradicción con absolutamente todos los anteriores - que duraron dos telediarios. De hecho, ojo: los mismos falangistas que iban a ser los cabecillas de la guerra civil no eran como Franco, y fueron cayendo como moscas antes de pisar el poder. Por eso hay que entender el poder tal como lo describe Maquiavelo: conseguirlo y mantenerlo es ontológicamente lo mismo.

Observamos a dos famosos dictadores españoles, ya sea Primo de Rivera o Balaguer; uno de dictadura y otro de dictablanda. Pero da igual, el que se posiciona para decirle a la gente lo que tiene que hacer tiene un pie en la tumba - y eso es lo que nos dice la historia. Cuando Primo Jr. intentó a base de propaganda y repetir la misma mentira, de no confesar cómo pensaba atar los perros con longaniza, de qué pensaba hacer con la etnia gitana, mora, etc..., de quiénes ocuparían los puestos de control de los recursos humanos y no humanos..., digo que cuando no consiguió la mayoría necesaria y le pillaron tramando un golpe de estado que motivaría la guerra civil ante un presidente de la república que no sabe cómo tratar a los militares y a la propaganda hicieron lo único que se podía hacer: pegarle un tiro según la ley vigente.

Habría que determinar qué leyes son demasiado terminales, pero la guerra civil se cobró demasiadas vidas entre muertos, desaparecidos y suicidados, además de violados, mutilados y horfandados..., entre otros. Vamos, que muera un hijoputa por jugar la posibilidad de evitar todo lo que vendría después siempre valdrá la pena.

Como pasa con los virus, el dictador que fue capaz de inmunizarse a la guerra civil tendría que lo hacía falta para ocupar el poder de la manera más inteligente: acojonándose del pueblo. Y es que Franco hizo lo posible para contentar a los comunistas, siempre y cuando se quedara con el derecho de matar a todo el que se autodeclarare rojo o anarquista. Podríamos especular hasta qué punto un Santiago Carrillo en el medio-exilio pudo haber sido disidencia controlada.

En cualquier caso iba a hablar de los supranegacionistas, de vez en cuando observamos sujetos que dicen que ciertos conceptos no existen; cuando el progreso de la civilización alcanzó el uso de ese término como una ley natural debemos comprender que estamos ante un simple negacionista. El negacionista cumple que por negar una ley natural cuestionará hechos corroborables de manera objetiva. Así los terraplanistas son un tipo claro de negacionistas, como lo podrían ser los antivacunas. Es decir, el objetivo tiene que ser generar una disonancia cognitiva entre su interpretación y los hechos corroborables; de una manera o de otra el negacionista debe tener recursos para justificar cada giro de los acontecimientos. Por eso el negacionista del estado y de la educación pública en realidad es un promotor del negacionismo en general y del fundamentalismo religioso y sectario.

La verdadera caja de pandora, la que somete a la población a los designios de entidades como los arcontes como seres superiores mediante sus memes, es la que se abre en cuanto se le arrebata a la población su acceso a la cultura. Una educación reglada en condiciones, una expansión cultural en teatro, libros, películas, etc..., el desarrollo de los recursos literarios atribuyéndoles el valor que merecen: meros recursos al servicio del ser humano para expresar una realidad generada en su propia mente. Lo más triste del negacionista podría ser cómo se somete a los designios de su propia cárcel inventada, de unos recursos literarios que encierran al individuo en su ignorancia. Una sociedad sometida por los necios capaces de autorreplicarse no sería posible si el negacionista se moviera por sí mismo con sus técnicas habituales.

Es decir, esta podría ser una buena introducción para los negacionistas-ultra, sujetos que suelen vestirse de maestros economistas, de políticos conservadores o de otras tantas cosas; sujetos que defienden en sus palabras unas cosas y que materialmente abogan por un modelo de sociedad completamente demencial al servicio de las mafias, las grandes corporaciones y gurús sectarios.

Los supranegacionistas tan pronto dicen defender una idea crean un chivo expiatorio que represente el enemigo de esa idea que es ontológicamente natural al ser humano - y lo hacen para negarlo. Un ejemplo está en el anarcocapitalismo: con el fin de defender la meritocracia obran contra el socialismo porque, supuestamente el estado es todo lo contrario a los méritos, y para ello definen un modelo de sociedad donde los méritos desaparecen. Esto mismo ya lo refutó en su momento Marx en su primera obra, su crítica al programa de Goethe. Es decir, el socialismo se queja del capitalismo porque no es meritocrático: Marx decía que si el capital estuviera ligado con la meritocracia entonces él mismo sería capitalista.

Dicho esto, revisamos a Rousseau y observamos en el famoso capítulo cuarto del Contrato Social que hay una defensa por el individuo, no un sometimiento del individuo al colectivo. Si el individuo forma parte de la sociedad es porque la sociedad tiene algo que ofrecerle a él, como él a su sociedad, no porque naciera en una familia, no por la gracia de Dios, ni porque tenga más o menos dinero. El papel de un individuo en una sociedad depende del contrato entre ambos. Pues bien, como esta máxima es natural al ser humano y se quiere defender principios conservadores aparecen los supranegacionistas: se inventan que el socialismo tiene en sus bases la negación del individuo por parte del colectivo y difunden la propaganda de su propio modelo de contrato en sustitución al pacto social. En un modelo de sociedad donde prime la ley del más fuerte, si tiramos de teoría de juegos, podremos comprobar cómo es en esas sociedades donde el colectivo somete al individuo - no al revés.

Los supranegacionistas, por tanto, se mueven por una propaganda que es falsa para defender justo lo que están intentando destruir a toda costa. Por tanto, a diferencia del negacionista convencional son contradictorios desde un punto de vista analista. Aunque podríamos hacer distinciones: hay supranegacionistas a los que la contradicción se deduce directamente de sus propias palabras, y hay otros a los que se les exige tener un conocimiento de principios empíricos sociales básicos. Que esto es como el que distingue entre los tontos y los tontos de remate.

Sé que Popper, al que he llegado a defender en lo referente a su metodología, solía defender que el comunismo no incorporaba en sus fórmulas esquemas individualistas; pero también hay que decir que para evaluar las palabras de un sabio hay que tenerlas delante y en su correcto contexto. Porque el stalinismo o el maoísmo no es que sean muy defendibles...

Dicho esto, una característica fundamental de quien intenta hacernos creer que el poder existe reside en crear orgánicas que circulen en torno a ese concepto - buscan alimentar el meme creando una disonancia cognitiva: ¿qué empuja a un individuo el hacer caso a otro? Nada, salvo la obligación a hacerlo. Supuestamente debe ser autoridad, pero autoridad en base a qué. 

Hablamos de la autoridad de un individuo por representar a un colectivo; gente que quiere describir cuáles son las leyes de las personas civilizadas. Los ciudadanos, o como quieran ser llamados, son figuras que asumen un rol dentro de la sociedad debido a su experiencia laboral: sólo el que trabaja una realidad puede describir su deóntica. Y los que trabajan su clientela también están involucrados, aunque el capitalismo nos intente hacer creer que en una relación laboral el único que trabaja es el "trabajador". En una cárcel hay dos personas encerradas: el preso y el vigilante.

Pero claro, no olvidemos el papel que tiene el existencialismo: nadie puede involucrarse contra el ser para-sí salvo él mismo, independientemente de las leyes sobre el ser en-sí, que es objeto de la ciencia principalmente. Un ejemplo de aplicación, qué se espera de una mujer - nos lo dirá la propia mujer; mientras cómo debe regularse el aborto - nos lo dirá un médico. En el mismo instante en el que la mujer se convierte en una fábrica de niños debe aceptar el sometimiento que representa su propia responsabilidad como madre cuando la ciencia establezca los plazos pertinentes. 

Pues bien, el supranegacionismo también afectará al progreso. Como decía Simone de Beauvoir, el feminismo habría sido más fácil de defender si no estuviera el enemigo en nuestras filas: y se refería indudablemente a las feministas radicales. Sin paliativos, todas las feministas radicales incitaban a los reaccionarios a hacer creer que el feminismo era un movimiento irracional y, como tal, estaban autorizados a censurar a los filósofos que defendieran según qué ideas progresistas. Es decir, con el fin de no pervertir a los niños los pervertían negándoles el conocer unos hitos que ellos mismos recibieron para adquirir toda su cultura. Lo llaman ideología, política..., no: es supranegacionismo.

Dicen que hay que tener varios partidos políticos que capitalicen las ideas y luchen entre ellos para que sólo el que sobreviva en un proceso electoral pueda acercar al pueblo al pacto social. Y lo mismo con los sindicatos... Sin embargo el modelo es tan caricaturescamente absurdo que cuando muestras hechos empíricos de si los partidos que sobreviven están más ligados al dinero, si la propaganda está llena de mentiras, que si los representantes son corruptos..., que es obvio que la teoría y la convergencia al pacto social genera una DEMENCIAL disonancia cognitiva ¿Realmente hay quien crea que los políticos son representantes del pueblo? 

El único país, y no me conozco muchos - habrá otros, donde sí parece haber representantes es en Cuba. Y además es un hecho incontrovertible: porque no hay más que ver la propia Asamblea Popular, su diversidad, el compromiso que tienen..., son expertos de todas las materias porque son de todas las etnias y clases, de todas las vocaciones y lugares posibles de Cuba. Insisto: se trata de hacer una comprobación empírica.

Por eso los supranegacionistas buscarán evitar los hechos empíricos. Dicen que defienden una ideología..., igual que el terraplanista. Pero la ideología es otra cosa: supuestamente la ideología no puede ser contradictoria - tan simple como eso. Y el supranegacionista es contradictorio a ojos del experto, como mínimo - pero se vale de la "libertad de pensamiento" para insinuar que no hay contradicción.

¿Entonces? ¿Qué hacer con este sistema que estructuralmente se incompatibiliza con la democracia? Ya digo lo de siempre: abogar por los referendos directos, por elegir representantes del legislativo por lo que defiendan, anular la necesidad de partidos políticos o sindicatos para convertirlos en meros centros de reunión ideológica y, por encima de todo, eliminar el poder ejecutivo. Diversificarlo en el poder judicial y los ministerios fiscales, sanitarios o militares como instituciones dependientes. Ya no digo si se incorpora en el ministerio fiscal los colegios de periodistas elegidos en las urnas de manera vitalicia.

Una democracia de orgánica más reducida que justifique conceptos básicos. Pero el supranegacionista seguirá creando orgánica y más orgánica, más instituciones que no sirven para nada salvo para colocar grandes secretarios que cobran sueldazos para que se rasquen el culo u otras partes más pudorosas, como, una vez más, nos dicen las estadísticas y las noticias más morbosas sobre para lo que sirven todos esos despachos tan tremendamente caros.

Un ejemplo más que perfecto contra los organistas es el Banco Mundial: es la institución creada para eliminar el hambre en el mundo. Pues bien, para saber si hay hambre en el mundo no se trata de decir si hay una organización que se encarga de velar por su desaparición, lo que hay que hacer es simplemente consultar las cifras de miseria. Sentido común. Pues bien, los defensores de que la democracia se defiende por la orgánica y por el aumento de cargos no quieren oir hablar de estadísticas, sólo de teoría y cargos: el formalismo es una forma de supranegacionismo de los conceptos que pretende defender por la sencilla razón de que esos conceptos son del mundo de las voluntades humanas (son conceptos sociales) y no se puede analizar el nosotros para-sí con instituciones, se debe evaluar la calidad de las herramientas constantemente.

Al fin y al cabo, hay un problema y la solución es crear una comisión ¿Y después qué? La persona sensata pregunta por el poder vinculante de la comisión, mientras que el supranegacionista se conforma conque haya una comisión.

Y no, señores, no hablo de mi ideología..., la ideología es algo mucho más noble. Lo que digo es que me parece lamentable, como ya cité en mi test para evaluar si se es tonto, que el nivel que tiene la sociedad en su consenso esté tan reducido educativamente para comprender qué se entiende por coherencia en política. Cualquier política me parece razonable, siempre y cuando sea una política que supere el tercer grado. Y ya lo vengo diciendo: "si vais a ir a votar, al menos hacerlo a un partido político". Razón por la cual hace años que descubrí que no podía ir a votar. No estoy a favor de que se voten partidos políticos, pero es mejor un partido que un grupo mafioso y el sistema favorece a las mafias.

El papel del buen dictador consiste en hacer parecer que su posición es imprescindible en la sociedad por el mero hecho de no hacer nada.


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