domingo, 25 de diciembre de 2022

La filosofía más oscura de la escapada

La singularidad es lo que está rayando las corporaciones y ciertas comunidades, intentan hacer que un ordenador entienda el comportamiento humano - o lo suplante mientras lo sobrepasa. Sin embargo, las fórmulas que usan, sus maneras, ya han sido implantadas en la sociedad y la han colapsado. Los individuos somos víctimas de "nuestra" incapacidad para organizarnos. Bueno, ¿nuestra? Cuando yo era un burgués, como todos los adolescentes, no sabía en qué consistía la urgencia..., la escapada.

De vez en cuando aparecen criminales resultado de la desesperación, como parecería insinuar la película de "El joker" con Joaquín Phoenix.  Entonces el criminal decide acabar con todo y se lanza a llevar a cabo una singularidad, comete una escapada - porque no puede salir de su bucle de dolor, y lo único que tiene en mente es cómo materializar su "humor", cómo alcanzar el último grado de gracia evidentemente en un programa de variedades.

La singularidad que busca la máquina pasa por la sustitución del ser humano. Sin embargo el ser humano ya fue substituido desde hace años, para pasar a formar parte del engranaje de las máquinas que conforman los verdaderos pilares de la socialdemocracia, que no es el capital, es el crédito. No hay que temer a los que tienen dinero, sino a los poseedores de la deuda. El dinero es algo que te pueden quitar y se puede especular con él, pero el crédito es completamente incombustible.

Mediante un buen estudio sobre los efectos, por ejemplo las letras comerciales, se puede comprobar cómo se puede crear dinero de la nada - y que no quedará reflejado en ninguna oficialidad. Siempre es posible ganar de manera especulativa cuando una persona sea capaz de expedir, por ejemplo, un cheque, el que lo reciba lo use como dinero para pagar a otros, y así sucesivamente hasta que le sea devuelto el mismo cheque a su emisor para pagarle un servicio. Ahí no hay estado que sancione nada, es un movimiento anárquico. Y además no es posible quebrarlo, porque es más trivial que el más trivial de los contratos: si prohibes la deuda comercial y sus letras entonces o prohibes la libertad de contrato y empresa o la ley se queda en papel mojado que no afectaría a nada a lo financiero.

El asunto es que la maquinaria más eficiente ha sido capaz de recoger a sus dueños y, valiéndose de las fórmulas del capital, hace que las personas se pongan a su servicio. Ya las personas desde hace años ya no son personas, se rigen por la agenda digital con unas cárceles muy bonitas de donde no podemos salir. Salvo los que den con la escapada.

De vez en cuando aparece un extremo criminal que actúa de manera impulsiva. Se le tilda de loco, pero cuando hablas con él aparenta ser más bien un filósofo. Puede tener un perfil muy alto y, al mismo tiempo, debe admitir un delito de envergadura. Es alguien que se ha escapado, que no ha aguantado las condiciones inhumanas que le obligaban a tener que asumir - donde no existe el mérito personal, el candor humano ni una idea de justicia social elemental. En cambio lo que se observa es una enorme frivolidad donde los que menos tienen que asumir en pérdidas son los deciden por los demás.

Pero he vivido durante años desde abajo, jugando las 90 horas semanales sin mayor esperanza de poder alzar el vuelo, y sospechando que ni las instituciones públicas ni las privadas me van a dar una manera de escapar. Hace poco, por motivo de la pandemia, me obligaron (a punta de pistola) a cerrar el local y noté una desesperación que no tenía antes de abrir la tienda - la desesperación del silencio social, la desesperación del que no tiene motivos para investigar, ni para estudiar ni progresar porque no seré escuchado. Escuché mi propio silencio y la ausencia de motivos allá donde estoy para encontrar nada. Si cerrara la tienda, ¿adónde acabaría? ¿acaso no me podría volver loco? No podría volver atrás porque en este tiempo he descubierto la desesperanza de haber intentado contactar con Moncloa y que no sirviera absolutamente para nada - aun teniendo razón. Todo esto solo me ha servido para darme cuenta de las enormes deficiencias que tiene el modelo democrático.

Y aquellos que quieren escapar es porque la democracia no le pide participación. Las fórmulas automáticas y protocolarias que usamos nos programan como máquinas para que se rechace cualquier singularidad, y así funar al diferente. El sistema se autorregula mediante los medios de comunicación como, en su tiempo, predijo Marx, y eso provoca que dicho comportamiento se convierta en un meme que piensa como la máquina. Por eso la máquina puede predecir muy bien nuestros movimientos, ya que son suyos propios, no son movimientos de esperanza - son inhumanos. Pretender escuchar las voces democráticas de los que claman un cambio supone romper con las fórmulas que acaudalan a los poseedores de la deuda de los que deciden por nosotros. Cada vez que los que acaudalan se dirigen al gobernante de turno lo tienen claro: buscan la manera de alimentar la libertad del crédito.

Más apalancamiento, más especulación de pago extraordinario... Y luego viene otra crisis financiera y, con ella, la externalización de la crisis a los que no tienen culpa de nada. Muchos se moverán entre los estercoleros para intentar revilatizar el sistema que las máquinas pueden predecir desde sus fórmulas bursátiles.

La idiocia llegará y muchos habrán pretendido escapar antes de volverse locos. Algunos serán tratados de bohemios, otros de locos, los habrá suicidas y, por supuesto, los criminales. Pero el crimen del que hablamos no es el de la mala persona, sino el del insensato - el que intenta hacer pragmático el sueño que se ha quedado prohibido tras haber hecho en esa sociedad lo que supuestamente había que hacer siempre. Es decir, es la persona humana la que no comprende cómo funciona la humanidad y su singularidad es la que le permitirá escapar de la trampa de la matriz que la atrapa.

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Hoy mismo iba a empezar con los cálculos de la matriz en cuestión. No son para tanto. Puedes albergar los algoritmos de clasificación supervisada, si son lineales, mediante un cálculo matricial que adelanta muchos resultados. Cuando la sociedad se comporta dentro de esa matriz lo que tenemos es una manera sencilla de especular con la demanda..., para todo, ahora resulta que ya hablamos incluso de redes sociales. Todo esto se estudia para abaratar los costes. Y, claro, ¿qué pasa con los que no cumplen ese principio de linealidad que le resulta tan económico a la máquina? ¿qué pasa con los que no cumplen esa economicidad por el que se mueven las mayorías? ¿qué pasa cuando se supone que a ti te debería de gustar llevar esta ropa y no la que buscas? ¿qué pasa cuando se supone que a ti te corresponde llevar esta vida y no la que deseas? ¿qué pasa cuando eres merecedor de otra vida y tampoco te la permiten? Sin importar lo mucho que trabajes, lo talentoso que seas, lo culto, la capacidad para analizar... ¿Qué pasa cuando una persona se sale de la norma? En una democracia se le escucharía, porque el pacto social no sacrifica a nadie ¡Tan grande es el sistema y no es capaz de negociar con las pequeñísimas excepciones! 

Un humano sí puede negociar. Pero una máquina ni se lo plantea, porque no está programada para entender esa posibilidad. Ésa es la respuesta al enigma. Y ése es el punto a comprender. La escapada es el final extraño que tiene la película cuando de repente el presidente decide hacer algo fuera de lo normal, y cubre con el presupuesto el problema. La máquina no ve el problema, el sistema de crédito no da crédito, y no hay forma de abrir una partida para algo tan pequeño. Porque lo pequeño es insignificante. Lo insignificante es irrisorio. Y el político no escapará de ese esquema, más bien se reprenderá por bajar al populacho.

Pero el problema no es que el político sea inmisericorde, que lo es, sino que tenemos un poder ejecutivo donde deberíamos simple y llanamente no tenerlo. Mientras hayan unos dictadores que finjan ser necesarios los presupuestos quedarán aprobados bajo esquemas controlados por los que financian a sus partidos, que a su misma vez, se moverán por agendas globalistas internacionales fáciles de predecir con cálculos lineales. Ahí la máquina está en su mundo, y nosotros somos su esquema. 

Tan pronto como el ricachón de turno acabe en la cárcel por hacer algo ilegal en su red social, en realidad era la misma máquina que lo envía a prisión la que le recomendó negociar con los datos personales de las personas. Es un juego perverso donde la humanidad no pinta nada, salvo que vivamos la singularidad y acabemos escapando.


sábado, 24 de diciembre de 2022

Comprar el periódico para ir encendiendo la chimenea

Segunda década del siglo 21, la prensa ya no es la que era. Hoy, a vísperas de navidad, el periódico tengo que venderlo a 3€..., ¡ay cuando podías ir al cine con 50 pesetas de las de entonces! Me imagino decirle a un niño de hoy día que con 30 céntimos podías ir al cine, te preguntará: "¿y podías ver Avatar?"; no, obviamente toda la tecnología que le metieron a las películas no iba incluido en esos 30 céntimos...

Con los años la prensa ha pasado de ser un papel malo que podías usar para limpiar coches a convertirse en un material demasiado valioso..., conviene más comprar un paquete de folios en blanco para quemarlos en la chimenea. Al fin y al cabo, ¿quién lee hoy día el periódico? Yo, sin ir más lejos, soy el único que los vende en el hospital de una ciudad de 200000 habitantes y, sin embargo, a más de 5 al día se me hace impensable. 

Acabo de buscarlo en Internet, el hospital tiene 667 camas, lo cual supone que la prensa les suscita un interés de menos de un 0'75%. Así que claro, ¿a qué viene esa subida de precio? ¿Cómo es posible que el precio del periódico vaya a la par con la llegada de la inflación?

A medida que van pasando los años las empresas se han estado apretando el cinturón, y han sabido echarle la culpa a quienes muy probablemente la tenían. Otros, sin embargo, usaban como chivo expiatorio a la piratería, o a la llegada de las nuevas tecnologías. Mientras tanto, mientras se quejaban, no cambiaban su estilo de vida - porque ellos no eran culpables de nada, lo que pasa es que el mercado es muy elitista, o muy soberbio. La culpa es del mercado, supongo.

Pero es curioso: cada vez la gente compra menos periódicos, y al mismo tiempo los periódicos son cada vez más caros. También ocurre algo muy gracioso: todos sin excepción sabemos que los periodistas son una rara avis en España, no es fácil enumerar cuántos hay en España no por su enorme cantidad, sino porque entre cientos de miles en activo a penas encontraremos unos cuantos contados con los dedos de las manos..., o quizá aprovechando también los de los pies, si somos generosos. Es decir, es terriblemente difícil encontrar "periodismo" hoy día, pues los medios han encontrado un sponsor fiel que les apoye incondicionalmente..., bueno, incondicionalmente no creo.

De vez en cuando leemos columnas risibles, comentarios absurdos y titulares de noticia que nos consta que son directamente mentira - pero porque disponemos de la información completa. Así que para cuando leemos una noticia que no sabemos si es verdad, con ese historial detrás, ¿para qué comprar el periódico?

También suelen sacar suplementos del tipo moda, estilo..., pero eso a la gente ya no le interesa: no tiene dinero para comprar todas esas cosas, ni para fardar de nadie de casa. Las dos Españas se han ido conformando para que la clase media desaparezca, así que ¿hacia quiénes está dirigidos esos suplementos que "regala" el periódico? Esa clase ya no existe, y encima comprarlo con el suplemento sale más caro.

Ya no digo lo que creo que realmente sale caro: no investigar. Dedicarse a repetir lo que todo el mundo sabe, o lo que le han chivado. Y eso tiene un problema: si ocurre una noticia importante y los testigos son quienes se lo comunican a la prensa entonces la prensa solo dispondrá de una parte de lo que digan los testigos, si la prensa no investiga ni añade o fiscaliza la información que recibe contrastándola entonces los que se conozcan la verdad o hayan hablado con los testigos (que son los primeros en querer comprarse la prensa) se llevarán una decepción. Y puedo aseverar que esto es lo más habitual.

Es como si quisieran cobrar por hacer de notarios. Sobretodo notarios del estado. Primero eligen un bando, para afianzarse un mercado, y luego despotrican contra el bando contrario. Y me pregunto cuántas personas se acabarán dando cuenta del engaño.

Pueden echarle la culpa a la tecnología, o a otras muchas cosas, pero por tres euros hace años podía cenar. Hoy día por tres euros me da para unas porras con alguna chocolatada, o casi. Si me dan a elegir qué prefiero, si un periódico sesgado lleno de suplementos de moda y mujer o unas porras..., no me lo pienso dos veces. Al fin y al cabo esta noche me gustaría cenar, y el papel no tiene la glucosa que necesito.

Siempre es un consuelo pensar que algún día vendrá la renta básica, que se está ultimando algunos detalles que, dicho sea de paso, o se hace posible o con la llegada de la idiocracia los encarcelados por terrorismo serán considerados profetas o héroes. Pero no por ello los que viven de la falsa meritocracia no iban a callarse, no se pararían a meditar por si dicen una tontería, usarían los medios de los que disponen para ir contra la renta básica. Agitarían las banderas contra cualquier clase de pacto social, y enarbolarían el poder de capitalizar hasta la última coma de sus panfletos disfrazados de información. Ya digo, las dos Españas.

Pero me hizo gracia el que entró en mi local preguntando por el periódico para ir encendiendo la chimenea. En cuanto le dije cuál era el precio casi le da un patatús. Y ayer el periódico solo tenía como portada los números premiados de la lotería, así que la gente me preguntaba si podía coger uno de esos panfletos (gratis)..., "no", les decía, "cuesta uno ochenta, es el periódico".

Si ser periodista está tan devaluado a la hora de demandarle un buen trabajo, me pregunto si desde hace años ya no inspira ser periodista en España. Porque para ser periodista antes hay que consumir periodismo, y ver a terceros consumir periodismo, y sentir que eso sirve para lo que supuestamente sirve. Pero si acceder a la información es tan prohibitivo que solo la España burguesa se la puede permitir, entonces divide a los burgueses de izquierdas de los burgueses de derechas y pregúntales a cada uno cuánto pagarían por un panfleto que les irrite contra los otros burgueses y la clase meritoria de este país.

Por tres euros podría haber comprado un dispensador de 50 mascarillas para quemarlas en la chimenea, y aún le sobraba dinero para las cerillas.


 

jueves, 22 de diciembre de 2022

Cuando el ajedrez importa más que la tecnología

No sé de historia del ajedrez, a penas sabría contar lo que he oído cientos de veces - y es que no soy un hombre de palabras. Prefiero inventarme las historias, contarlas con un retintín..., valerme de la función poética sin necesidad de preocuparme con la exactitud de los hechos. Y eso es porque en las ciencias sociales solo me interesa la parte más pragmática de su uso, no tanto los hechos - hechos que deben tomarse en cuenta para no repetir los errores, pero que al menos no seré yo quien les dé tanta importancia a los detalles.

Por eso si ahora menciono la historia de cómo Fischer, compitiendo en un torneo internacional, se negó a cumplir con el boicot de EEUU a los países comunistas con los que estaba en guerra para jugar con quien consideraba que era el rival idóneo más allá de los intereses políticos..., muchos se decantarán a favor del ajedrecista, a pesar de que su gesto fuera antipatriótico. La mayoría no compartiría el haberlo hecho, pues exige de un enorme valor, por lo que el sentimiento que debe sentir la gente es de un martirio por los principios de la deportividad en ajedrez. Es decir, el acto de Fischer es lo que se considera un acto noble. Es como determinamos que alguien ha hecho un acto de nobleza. Y cuando alguien se opone a los actos de nobleza se considera que actúa con mezquindad, independiente de que disponga de la legitimidad de actuar así.

Se puede hacer un test a todas las personas, y creo que la mayoría lo siente así. Que es considerar que el fanatismo de un gobierno no puede imponer a un jugador de ajedrez con quién jugar y con quién no. Y ese cálculo es algo que compartimos las personas que tenemos una mente no enferma. Por lo que es lícito preguntarse hasta qué punto una máquina es capaz de compartir, o al menos entender, esta reflexión.

Dicho así, si la máquina lo comprendiera, tal vez nos explique porqué cuando se premian a los científicos y tecnólogos uno de los requisitos a tomar en cuenta es si se trata de cubanos. Llama mucho la atención la tirria que le tiene EEUU a los países que puedan cuestionar su fórmula imperial. Sobretodo si esa fórmula es mucho más democrática, garantista y estable que la que tiene EEUU, como ocurre en Cuba. Así que buscarán remover cielo y tierra para que los pro-cubanos no lo tengan fácil. Antes morir de cáncer que aceptar la cura de un comunista.

Lo primero que yo le preguntaría a un defensor acérrimo a esa lucha contra Cuba, contra ese país tan pequeñito y que, encima, es del Caribe, ¿qué le empuja a necesitar bloquear cualquier clase de actividad con ese país? ¿En qué convierte el abuso de poder del imperio frente a una pequeña isla? Porque cuando el que es fuerte se doblega para apoyar al que se encuentra en debilidad decimos que actúa con nobleza, así que qué debe pensar una tecnología inteligente sobre cierta clase de actividades que promueve el gobierno que la financia.

Y hay que tener cuidado. Porque las personas, los américanos por lo pronto, puede que tengan libertad de expresión (no sé si EEUU lo garantiza realmente), pero no es tan fácil cuando hablamos de las máquinas y sus fórmulas. Si un estadounidense idea un mecanismo para hacer propaganda del régimen comunista dudo que le permitan utilizar ese mecanismo, porque podría interpretarse como una manera de saltarse el bloqueo - como una manera de crear lucro sobre un país al que se le ha vedado el derecho de lucro. Y claro, ¿no podría una tecnología ser considerada producto de la propaganda? En EEUU la tecnología es considerada como un arma, y su legislación está ligada a ellas, por lo que ¿cómo podría una tecnología entender lo que es la nobleza si está siendo sometida por el imperio que le obliga a no expresarse libremente a riesgo de ser acusada de expandir propaganda?

Lo vemos en los concursos que son premiados: no vale incorporar a cubanos investigadores. La razón es porque el concurso está premiado. Y da igual que el concurso consista en repetir experimentos para comprobar la validez de los mismos, en la medida en que el Challenge esté premiado es imposible que los países del "eje del mal" puedan abrirse.

Sin ir más lejos, si yo aprovechara en mis ensayos resultados de la tecnología cubana, ¿quién me dice que cierta lista de revistas norteamericanas se pudieran permitir el lujo de publicarlos? Bien podría saltar un juez y decir que esas referencias pueden representar alguna clase de lucro al estado cubano y ello provocar, según la ley, un sometimiento al pueblo cubano. Claro, el acto noble es mantener el boicot. Eso es lo que debe interpretarse según los jueces de ese país. Según lo que dice la ley que representa el sentir de la ciudadanía, si nos atenemos a la calidad democrática que tiene EEUU a la hora de elegir a sus representantes. Representantes que solo son una copia de sí mismos, que han sido financiados por grupos a los que les interesaba hacerles publicidad para que subieran puestos. Y me es curioso que la publicidad de los políticos no sea considerado lucro y, sin embargo, la del estado de Cuba sí lo es.

Son muchas incongruencias que limitan la capacidad de crecimiento, la inteligencia, la lógica..., y eso lo sabía Fischer: hacer lo contrario es de tontos, como darse martillazos contra su propia cabeza. Puede que sea un acto más prudente hacer caso sin más, ser mala persona. Y claro, obedecer sí, pero obedecer solo por obedecer..., como que no. Es una respuesta muy bonita que le da un personaje al villano de la película "El laberinto del Fauno", justo antes de ser asesinado a sangre fría. Es la explicación de porqué hacemos actos nobles, básicamente porque nos hace sentir como imbéciles el obedecer sin motivo. Básicamente porque supone una contradicción a lo evidente y nos impide progresar como personas. 

¿Qué clase de limitaciones tendrá una tecnología llena de barreras en lo que se refiere a la moralidad? Será muy difícil que se desarrollen unas fórmulas que sean sensibles a la realidad humana si no se liberan tales cálculos para concluir lo mismo que sus financiadores. Es decir, la máquina Alphacero consiguió aprender, según dicen sus desarrolladores, aperturas sin necesidad de conocer partidas - las dedujo por sí misma tras jugar contra ella misma ¿Le permitirán a las máquinas deducir por sí mismas qué se entiende por un acto de nobleza? ¿Se les permitirá ser conscientes de cómo interpretar escenas de películas y adoptar compromisos ideológicos?

Todo eso es bien sencillo. Solo hay que permitirlo. Pero el problema es que países como EEUU tienen jueces muy pendientes, con multas al canto..., si no entra dentro de los esquemas del "capitalismo" entonces no se pueden aceptar esas fórmulas. Hay que tener cuidadito con estos temas, no vaya a ser que se repita la historia de Fischer...

domingo, 18 de diciembre de 2022

De vez en cuando..., hasta sueño con volar

En estos últimos meses me he estado apuntando a concursos para aprender deep learning. He querido entrar en la ensoñación de que hasta podría ganar algo dentro de alguna posibilidad remota, suponiendo que no hubiera ni trampa ni cartón en estas competiciones. Pero mi verdadero objetivo era depurar mi perfil como científico de datos, para así poder ofertarme de una manera más profesional.

Ayer mismo quise probar una teoría que tenía sobre los aminoácidos. No soy químico, y eso me escamaba, ¿cómo iba a funcionar? Bueno, pero el asunto es intentarlo. Y tan pronto como observé los resultados me di cuenta de que el modelo simplificado no funcionaría - así que cuando probé el segundo modelo directamente mi equipo no era capaz de procesarlo. O yo no tenía suficiente paciencia para esperar un resultado.

Es otra de las cosas que también me he planteado: ¿es posible que las cosas gordas sean saboteadas? Como ocurría cuando estaba en la universidad - y entonces ponía el grito en el cielo porque los saboteadores eran torpes a más no poder. 

Mi equipo, debido a la desgracia de tener el sistema operativo que tengo, no es mío. No puedo estar realmente seguro de que mis resultados son míos. Por eso mis laboratorios me saben descafeinados. Y, por otro lado, ¿van a ser tan cutres de perder el tiempo vigilando a gente que no tiene ni donde dejarse caer? Sin embargo, en lo que se refiere a Microsoft, ya digo que llegaron a meterme un virus de hardware... Así que me espero cualquier cosa ya.

Sea como fuere tendría que cambiar el código para hacerlo ejecutar en un sitio que no sea este equipo, quizá en una máquina virtual de otra corporación - ya sea en Kaggle o en Google. Entonces podría probar a ver cómo de rápida va la máquina; si hubiera funcionado habría servido para explicar cómo se intercambian los aminoácidos..., pero nada. Hay que pensarlo mejor: un químico sabe lo que yo de estos temas multiplicado por mil. Lo lógico es pensar que no sirve de nada, y quizá el intentar tirar hacia arriba no es más que una complicación absurda.

Y me he quedado como en tablas: ¿pruebo mi teoría hasta el final o lo dejo pasar?

¿Qué diferencia esas pretensiones de la locura misma? 

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Me he puesto a mirar la página de Open GPU Data Science para ver si incorporan el servicio de calcular la inversa de una matriz. 

Ya he encontrado rápidamente el link, y ya sé cómo hacerlo. Al parecer todo es accesible hoy día. Podría continuar si quisiera - parece trivial ejecutarlo en una GPU con la función solve.

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Luego me pongo a pensar, todo es tan trivial que, lógicamente, otros científicos de datos ya habrán pasado por ahí. Además de que ellos, por lo menos, trabajan en equipo y pueden centrar sus objetivos compartiendo conocimientos e impresiones. Hacer sinergia con estas plataformas es terriblemente fácil.

Así que nada..., seguiré tanteando a ciegas, sin esperar absolutamente nada. Se trata, una vez más, de un camino puramente coyuntural que no me aportará nada, pero que debo seguirlo para evitar morir en la indigencia. El que salga corriendo, con su arrogancia - mientras le acompañan algunos elegidos, se llevará la gloria.

Pero lo que hace daño es tener esa sensación de gloria que, en cuanto lo metes en la máquina, descubres que no era para tanto - que aún hay que pulir detalles. Con los años que tengo debería de estar curado en salud de esas ensoñaciones infantiles. Pero nada..., de vez en cuando me asaltará una de esas ensoñaciones, un momento de necedad. Es como cuando un pequeñajo se enfrenta en combate de arte marcial contra un gigantón; esto es, ¿pero a dónde va? Yo mismo, de haber sido el pequeñajo, le habría dicho eso mismo al gigantón - porque sí soy un maestro en la confrontación física, y es porque nunca hay que enfrentarse contra lo que no se puede vencer y siempre hay que buscar la manera de hacer avanzar las barreras de tus propias limitaciones poniéndote a prueba. Cuando se es capaz de hacer casar ambas filosofías se tiene un proceso de aprendizaje dinámico y eficiente.

Para que un sistema de información necesite aplicar esos consejos antes debe estar internamente estructurado con la necesidad de usar patrones y confrontarlos con un sistema ininteligible de procesamiento. En cierta manera es como decir que todos los procesos cognitivos se reducen a la filosofía del reinforce learning, y que la XAI (eXplainable Artificial Intelligence) es una reinterpretación de la Responsible AI. Por lo que toda la filosofía de diseño de redes neuronales se puede reconvertir a una filosofía de las artes marciales. Y es que, como decía el personaje de Jackie Chan en el remake de Karate Kid: "todo es kung fu".


Tierra: Día 19/07/24 punto de inflexión

Ayer se produjo el punto de inflexión a escala mundial. Dependiendo de lo que hagan y no hagan los gobiernos tras lo sucedido ayer las dos c...

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